La Municipalidad de La Quiaca hizo pública una carta abierta y formalizó ante el Senado de la Nación y la Federación Argentina de Municipios su rechazo a las disposiciones sobre tierras rurales incluidas en el proyecto original de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Aunque el capítulo cuestionado fue retirado antes de la votación, la ciudad fronteriza dejó asentada una posición política: la inversión no puede avanzar debilitando la soberanía territorial ni las autonomías locales.
Desde la frontera entre Argentina y Bolivia, el municipio quiaqueño decidió intervenir en un debate de alcance nacional. El intendente Dante Velázquez presentó el 6 de agosto una nota institucional ante el Senado y comunicó también la posición local a la Federación Argentina de Municipios. Posteriormente, la comuna difundió la carta abierta titulada “La patria también se defiende desde las fronteras”, donde explicó los fundamentos históricos, territoriales y políticos de su planteo.
La objeción se dirigió especialmente contra el capítulo del proyecto original que modificaba el régimen de protección de las tierras rurales. La iniciativa remitida por el Poder Ejecutivo proponía derogar restricciones centrales de la Ley 26.737, entre ellas límites a la titularidad extranjera y disposiciones especiales aplicables a zonas de seguridad y frontera. Para La Quiaca, esa flexibilización podía reducir la capacidad de las provincias y los municipios para ordenar su territorio, proteger recursos estratégicos y defender el arraigo de sus comunidades.
El municipio sostuvo que una ciudad fronteriza no puede analizar la tierra únicamente como un activo inmobiliario. En esos territorios se concentran recursos hídricos, minerales, actividades productivas, comunidades originarias y servicios públicos que sostienen diariamente la presencia del Estado argentino. Por eso, cualquier reforma vinculada con la propiedad rural tiene consecuencias directas sobre el desarrollo local, la seguridad territorial y el ejercicio efectivo de las autonomías municipales.

La carta abierta reconoce que la Argentina necesita inversiones, producción y empleo, pero plantea que esos objetivos deben ser compatibles con el interés nacional. “Crecer no se consigue entregando aquello que nos pertenece”, expresó Velázquez, quien reclamó un equilibrio entre la apertura económica y el control argentino sobre los recursos estratégicos y el destino del territorio.
La intervención institucional de La Quiaca se produjo antes de que el Senado tratara el proyecto. La presión política, provincial y social llevó al oficialismo a retirar el capítulo referido a la compra de tierras rurales por extranjeros. Durante la sesión también fue eliminado el apartado que modificaba la Ley de Manejo del Fuego. Finalmente, la Cámara Alta aprobó por 37 votos contra 33 una versión reducida de la iniciativa, que ahora deberá ser considerada por Diputados.

Para Velázquez, el retiro de esas disposiciones demostró que la participación de las provincias, los municipios y la ciudadanía puede modificar decisiones nacionales. La posición de La Quiaca no se limitó a una declaración pública: fue presentada ante las instituciones competentes y acompañada mediante la participación del intendente en las manifestaciones realizadas en Buenos Aires en defensa de la tierra y la soberanía.
La ciudad dejó así una definición política dirigida a todo el país: las fronteras no constituyen espacios periféricos, sino lugares donde comienza y se sostiene diariamente la Nación. Desde esa perspectiva, La Quiaca reclamó que cualquier futura reforma territorial sea debatida con las provincias, los municipios y las comunidades involucradas. “La soberanía se ejerce y la patria se defiende”, concluyó el intendente en una carta que posiciona a la Puerta Norte como una voz activa en la defensa del patrimonio colectivo argentino.
