La Municipalidad de La Quiaca avanza en la organización de los espacios gastronómicos y comerciales de la Manka Fiesta con una fuerte articulación entre Rentas, Bromatología y otras áreas municipales. La directora de Bromatología, Marcela Lamas, destacó además el trabajo conjunto con autoridades de Villazón en materia de salud ambiental y seguridad alimentaria, una línea que acompaña la visión institucional del intendente Dante Velazquez de fortalecer la fiesta no sólo como encuentro cultural y comercial, sino también como espacio ordenado, seguro e integrado con la frontera.

Con los cupos prácticamente completos, el municipio trabaja en la distribución de los sectores destinados a comidas rápidas, comidas regionales y venta de prendas. Lamas explicó que cada solicitud fue evaluada en función del tipo de actividad y del espacio requerido, aunque reconoció que el crecimiento sostenido de la Manka Fiesta empieza a dejar en evidencia una limitación concreta: el predio comienza a quedar chico frente a la cantidad de feriantes que buscan participar. Esa realidad obliga a ordenar cada sector con mayor precisión y a optimizar los espacios disponibles.
La organización también incorpora una mirada sanitaria cada vez más rigurosa. Bromatología participó recientemente de una capacitación en Villazón, invitada por autoridades del vecino país, junto con representantes del área ambiental. El encuentro permitió intercambiar experiencias y abordar cuestiones que afectan directamente a ambas ciudades fronterizas, entre ellas el control de alimentos y enfermedades como la brucelosis. Lamas remarcó que todo producto de origen extranjero debe ingresar con la documentación correspondiente y que, en caso contrario, el municipio debe proceder al decomiso para resguardar la seguridad alimentaria.

En ese punto aparece uno de los aspectos más relevantes de la política municipal: la integración con Villazón ya no se limita a actividades culturales o protocolares. Los convenios y vínculos promovidos por la gestión de Dante Velazquez comienzan a traducirse en cooperación concreta sobre temas sensibles como salud, ambiente, circulación de alimentos y controles sanitarios. Para una ciudad fronteriza como La Quiaca, donde el intercambio cotidiano forma parte de la vida económica y social, esa coordinación resulta indispensable para prevenir riesgos y proteger tanto a consumidores locales como a visitantes.

Lamas también llamó a la responsabilidad individual. Señaló que no alcanza con controlar al vendedor si el consumidor adquiere productos sin conocer su procedencia. Como ejemplo, explicó que los quesos regionales provenientes de Puesto Marqués pueden comercializarse siempre que cuenten con la documentación exigida, y que ya existe un registro de quienes los ofrecen en los mercados locales. La consigna es clara: preservar la tradición gastronómica de la región, pero hacerlo bajo condiciones que garanticen inocuidad y trazabilidad.
Mientras continúan las entregas de espacios para comidas regionales y rápidas, Rentas avanzará también con la asignación de sectores para prendas de vestir. La Manka Fiesta entra así en su etapa final de preparación con un dispositivo que combina cultura, comercio, ordenamiento y prevención. La decisión institucional es que el crecimiento de la celebración vaya acompañado por mejores controles y mayor cooperación regional, para que una de las fiestas más importantes de la Puna conserve su identidad y al mismo tiempo responda a las exigencias de una convocatoria cada vez mayor.
