Ante la severa ola polar que azota a todo el país y golpea con particular fuerza a las localidades de altura, la Escuela Técnica de La Quiaca adoptó una medida excepcional: las clases del primer módulo de la jornada se dictarán de forma virtual, mientras que el resto del día continuará bajo modalidad presencial. La decisión, tomada en consenso entre las autoridades del establecimiento y en sintonía con la habilitación otorgada por el Ministerio de Educación provincial, busca garantizar el bienestar de estudiantes y docentes sin interrumpir la continuidad pedagógica.
El anuncio fue realizado en la jornada del lunes por la noche, casi sobre el cierre del día, ante la urgencia de las condiciones climáticas. En diálogo con FM Municipal, el director del establecimiento, profesor Sotar, detalló los motivos:
“La medida fue tomada con realismo y conciencia. Sabemos que vivimos en una zona particularmente fría y no podemos exponer a nuestros estudiantes a temperaturas extremas a las 7 de la mañana. Por eso, decidimos que el primer módulo sea virtual y a partir del segundo, las clases se desarrollen normalmente de forma presencial”.
La “pre-hora” —que inicia a las 7:10 de la mañana— será cubierta mediante plataformas digitales, mientras que desde las 9 en adelante los alumnos volverán a las aulas. La escuela, que funciona con un régimen extendido, tiene dos turnos que abarcan desde las 7:10 hasta las 19:40. La decisión afecta principalmente a los turnos matutinos y busca alivianar la exposición al frío en las primeras horas del día, cuando se registran las temperaturas más extremas.
Desde la dirección del establecimiento se comunicó que la medida se aplicará de forma dinámica, es decir, se evaluará día a día según las condiciones climáticas, y se informará a las familias y a la comunidad educativa mediante los canales oficiales.

“Somos una escuela que siempre ha priorizado tanto la educación como el bienestar físico y emocional de nuestra comunidad. Esta decisión busca un equilibrio entre ambos pilares”, expresó el profesor Sotar.
El fenómeno climático que golpea a gran parte del país ha sido particularmente crudo en la región de la Puna, donde las temperaturas mínimas se acercan o superan los -10°C, obligando a varias instituciones a adaptar sus rutinas y buscar alternativas que preserven la salud de los estudiantes sin perder contacto con el proceso formativo.

Mientras tanto, la comunidad educativa valora la decisión como una muestra de responsabilidad y adaptación frente a circunstancias extremas, y se muestra dispuesta a sostener la bimodalidad mientras sea necesario.
