Villazón–La Quiaca | En una medida de fuerza sin precedentes en los últimos meses, vecinos, padres de familia y representantes de la comunidad educativa de Villazón cortaron totalmente el tránsito en el Puente Internacional La Quiaca–Villazón este martes 30 de julio. La medida afecta tanto a vehículos como a peatones y es consecuencia de la paralización de la obra de la Unidad Educativa “Daniel Campos”, que según denunciaron fue abandonada por falta de pagos desde el pasado 30 de mayo.
La protesta, encabezada por Horacio Aramayo, presidente de la comisión de movilizaciones, y Elva Leaño, presidenta de la junta escolar, apunta directamente al Gobierno nacional boliviano, al que acusan de desatender las necesidades educativas de más de 700 estudiantes, que actualmente se encuentran dispersos y cursando en otras unidades, en condiciones de precariedad.

“Esta es una obra de vital importancia, tenemos alumnos de nivel primario y secundario que están siendo perjudicados. Viajamos a La Paz en busca de soluciones, pero sólo obtuvimos promesas vacías. El pueblo se cansó de esperar”, sostuvo Aramayo.
Corte total e indefinido
El puente permanece cerrado en su totalidad, sin paso de peatones ni vehículos. Sólo se permiten cruces en casos de emergencia sanitaria, escolares específicos o situaciones excepcionales, lo cual ha generado importantes demoras y malestar en la frontera. La medida también afecta al comercio, los transportistas, el turismo y los trabajadores estivadores que operan en el límite internacional.
“De no tener respuesta hoy, mañana vamos a radicalizar la medida. Bloquearemos también los pasos alternativos por el costado del río e impediremos el tránsito de cualquier actividad laboral”, advirtió Elva Leaño, visiblemente afectada por la falta de soluciones concretas.
Reclamos y gestiones
Los manifestantes denuncian que, pese a que el financiamiento estaba previsto —incluso hay referencias en las pancartas al incumplimiento del 6% del presupuesto educativo boliviano—, la obra fue suspendida sin aviso y sin cronograma de reactivación.
Según indicaron, la alcaldía local y las autoridades departamentales están realizando gestiones ante instancias superiores para mediar, pero la comunidad se mantiene firme: si no hay resolución, continuará el corte.
La obra inconclusa no sólo representa un perjuicio estructural para la comunidad educativa, sino que se percibe como una falta de compromiso institucional en un contexto electoral, donde crece el malestar ciudadano.
