Marcela Lamas, a cargo del área de Bromatología del municipio, brindó un balance de las tareas realizadas durante julio: decomisos por productos vencidos, fumigaciones en instituciones educativas y un plan de vigilancia del yodo en la sal. El operativo se intensificará en agosto para garantizar alimentos seguros para toda la población.
La Quiaca – En el marco de las políticas públicas orientadas a la protección de la salud comunitaria, el área de Bromatología del Municipio de La Quiaca, bajo la coordinación de la técnica Marcela Lamas, cerró el mes de julio con un balance positivo en materia de controles sanitarios, inspecciones bromatológicas y operativos de desinfección.
Durante el receso invernal, el equipo técnico trabajó intensamente en inspecciones a locales comerciales y en intervenciones programadas en instituciones educativas, tanto públicas como privadas.
“Detectamos mercadería vencida y malas condiciones de almacenamiento en algunos establecimientos. Se realizaron los decomisos correspondientes porque entendemos que la salud pública debe ser una prioridad. Queremos que todo producto que llegue al vecino sea seguro e inocuo”, explicó Lamas.
El trabajo de Bromatología no se limita a los controles. La responsable del área remarcó que también se brinda asesoramiento a comerciantes, concientizando sobre la importancia de una correcta conservación de los alimentos, fechas de vencimiento, y condiciones de higiene y manipulación.
“No buscamos sancionar por sancionar. Nuestro rol también es educativo: buscamos que cada comerciante sea un aliado en la salud alimentaria de la comunidad.”
Vigilancia del yodo en la sal: una tarea clave para prevenir enfermedades
Uno de los focos del área será durante agosto la fiscalización de la sal utilizada en restaurantes y comercios, especialmente en el marco de la vigilancia del yodo, sustancia esencial para prevenir afecciones como el bocio, retraso en el desarrollo infantil y deficiencias cognitivas.
“Iniciaremos una planificación específica para controlar el contenido de yodo en sal, tanto en restaurantes como en mayoristas y minoristas. Incluso evaluaremos productos de países vecinos”, indicó Lamas.
El equipo de Bromatología ya adquirió kits de medición para realizar análisis rápidos in situ, y además enviará muestras al laboratorio de San Salvador de Jujuy para verificar la calidad de las sales disponibles en el mercado local.
“Si detectamos que la sal extranjera o local no cumple con los requisitos, procederemos al decomiso. No podemos arriesgar la salud de la población.”
Agosto: refuerzo en controles y llamados a la responsabilidad
De cara al mes entrante, el municipio solicita la colaboración de comerciantes y responsables gastronómicos para facilitar los controles. En caso de no poder hacerlo durante la mañana, se pide coordinar horarios alternativos.
“Estamos comprometidos con la salud pública. Cada vecino y cada comercio tiene un rol en este compromiso. No se trata solo de evitar sanciones, sino de cuidar entre todos lo que comemos”, concluyó Lamas.
La intensificación de estos operativos posiciona a La Quiaca como una ciudad que prioriza la seguridad alimentaria como política de Estado, alineando acciones con las recomendaciones de organismos nacionales y provinciales.
