En el marco del Día del Maestro, la ciudad de La Quiaca fue escenario de un homenaje singular que trascendió el protocolo para convertirse en un verdadero acto de amor y gratitud. El intendente Dante Velázquez, acompañado por la Banda de Música Municipal y bajo la coordinación de la Secretaría de Cultura y Turismo dirigida por Gabriela Arrieguez, recorrió las calles de la ciudad visitando a maestras jubiladas en sus propios hogares.
“Las maestras jubiladas son faros que alumbran la memoria colectiva de un pueblo que nunca deja de aprender.”
Un recorrido con música y emoción
Desde tempranas horas, un cronograma cuidadosamente elaborado marcó el inicio de la jornada: la primera visita fue a la docente Marta Severich en avenida Hipólito Irigoyen, seguida por Gladis Mealla, Blanquita Zafar, Eduarda Bautista, Luisa Mendivil, Dora Carrizo y finalmente Áurea Elías.
“En cada gesto de enseñanza dejaron un legado eterno: la dignidad de ser ciudadanos con valores.”
Cada domicilio se transformó en escenario de una sorpresa: el sonido vibrante de la banda irrumpía en la calma matinal, y al salir al encuentro, las maestras jubiladas eran recibidas con un cálido abrazo del intendente y la felicitación colectiva de su pueblo. Lágrimas, sonrisas y palabras entrecortadas por la emoción marcaron un recorrido que quedará grabado en la memoria de la comunidad.
“La ciudad de La Quiaca se engrandece porque sus maestras entregaron vida, amor y conocimiento sin medida.”
Voces que iluminan
Entre las docentes homenajeadas, Eduarda Bautista expresó:
“Son actitudes muy lindas. En esta semana del maestro quiero enviar un saludo sincero a todos mis colegas de nuestra puna, para que sigan encendiendo en los niños la llama del saber y los valores que nos hacen personas dignas”.
Por su parte, la hija de la docente Gladis Mealla compartió su orgullo:
“Mi mamá fue maestra en las aulas, en la dirección, en la inspección y también en casa. Nos enseñó valores, respeto, amor por el trabajo. Este homenaje es un gesto inolvidable para ella y para todos nosotros”.
Palabras del intendente
“Su dedicación trascendió generaciones: en cada profesional, en cada trabajador, late la huella imborrable de su enseñanza.”
El intendente Velázquez subrayó la trascendencia de este acto:
“Estamos causando emociones que se transforman en lágrimas y sonrisas, homenajeando a quienes nos enseñaron a leer, a escribir y a ser buenos ciudadanos. Este reconocimiento no debe quedar solo en una fecha, debe ser permanente. Porque una ciudad crece cuando cultiva el amor, la confianza y los valores transmitidos por sus maestros”.
Un hito cultural y comunitario
“El recurso humano más valioso de un pueblo nace en las aulas; ustedes, maestras, lo entregaron con amor y vocación.”
El gesto, que sorprendió y conmovió a las docentes, fue más que un homenaje: se convirtió en un hito cultural de la ciudad, un reconocimiento profundo desde la administración pública al valor irremplazable de la educación y de quienes entregaron su vida a enseñar.
“Honrar a quienes nos enseñaron a leer y escribir es agradecerles por haber escrito con nosotros la historia de La Quiaca.”
La Quiaca, envuelta en música y gratitud, reafirmó así que la educación no es solo una prioridad de gestión, sino el alma misma de su comunidad.
“Cada maestra es semilla de futuro: su entrega forjó los valores y saberes que sostienen la vida de nuestra ciudad.”