La Quiaca tendrá, por dos días, algo más que un evento sanitario: vivirá una verdadera movilización comunitaria contra una enfermedad silenciosa que atraviesa familias, barrios y generaciones. La llegada de la Feria Azul y las jornadas del Mes Azul de Concientización sobre la Diabetes marcan un cambio de enfoque: la salud deja de esperar al paciente en el consultorio y sale a buscarlo a donde está la gente.
No se trata solo de un puñado de stands y folletos. Se trata de un mensaje claro: en una ciudad de frontera, con jornadas largas, frío intenso y hábitos muchas veces sedentarios, cuidar la glucosa, el peso y la presión arterial es un tema tan estratégico como el paso de mercaderías por el puente internacional.
La diabetes, una epidemia silenciosa que ya está entre nosotros
La diabetes no llega de golpe: se instala de a poco. Muchas personas viven años sin saber que la padecen hasta que aparece una complicación seria: pérdida de visión, problemas renales, heridas que no cicatrizan, cansancio extremo. En comunidades como La Quiaca, donde el acceso al especialista suele implicar viajes, costos y tiempo, la detección temprana es la mejor “medicina” disponible.
Por eso es clave que el Hospital Dr. Jorge Uro y los CAPS urbanos (Dr. Cisneros, Luján y CIC N°23) salgan a territorio con una batería de controles básicos pero determinantes:
- Toma de presión arterial
- Control de niveles de glucosa
- Control de peso y talla
- Entrega de folletería clara, en lenguaje cercano
Son estudios rápidos, sencillos, gratuitos y que pueden marcar la diferencia entre ajustar a tiempo la alimentación y el ejercicio, o llegar tarde a un diagnóstico.
Jueves 13: la prevención se despliega en los barrios
El jueves 13 de noviembre, desde las 9:00, el operativo sanitario se distribuirá entre el Hospital Dr. Uro, el CAPS Dr. Cisneros, el CAPS Luján y el CIC N°23. No es un detalle menor: el sistema de salud se descentraliza y se acerca a los barrios, para que la distancia no sea excusa.
Cada control será también una conversación: profesionales explicando qué significan esos números, qué es una glucemia alta, por qué la presión descontrolada es una alarma, qué cambios cotidianos pueden mejorar la salud sin recetas mágicas ni fórmulas imposibles.
En un contexto económico difícil, donde a veces la mesa se arma “con lo que hay”, hablar de alimentación saludable y cuidado del cuerpo exige sensibilidad y realismo. De eso se trata: no culpabilizar, sino acompañar.
Viernes 14: la Plaza Centenario se transforma en Feria Azul
El viernes 14 de noviembre, a las 9:00, la acción se concentrará en la Plaza Centenario con la Feria Azul:
- Stand de servicios del Hospital Jorge Uro
- Stand de otras instituciones que se suman a la campaña
- Radio abierta para informar, escuchar y debatir
- Pausas activas para mover el cuerpo y demostrar que la actividad física también puede ser simple y divertida
La plaza, espacio simbólico de encuentro social y político, se convierte en escenario de la salud pública. Allí donde se marcha, se festeja y se reclama, también se podrá medir la glucosa, preguntar, aprender y tomar decisiones.

Cuando el Estado se hace presente, la comunidad responde
En tiempos en que se discute el rol del Estado y se recortan presupuestos en nombre del ajuste, acciones como esta Feria Azul demuestran que la prevención es la inversión más inteligente que puede hacer un sistema de salud: evitar una internación, una derivación, una discapacidad evitable, ahorra recursos y, sobre todo, sufrimiento.
El Gobierno de Jujuy y el Ministerio de Salud aciertan al respaldar estas jornadas en La Quiaca. Pero el éxito no dependerá solo de las instituciones: dependerá de que cada vecino y vecina se anime a dar el paso, acercarse, hacerse un control, llevar a sus mayores, preguntar por sus hijos, escuchar los consejos y compartir la información.
La lucha contra la diabetes no se gana en un día, pero empieza con un gesto simple: presentarse, ofrecer el brazo para un control y decidir que la salud merece tiempo y atención.
Mirar la glucosa hoy es cuidar el futuro
La Quiaca tiene una ventaja que no aparece en las estadísticas: su comunidad. Cuando la ciudad se organiza —como ocurre con las campañas de vacunación, las maratones, las ligas deportivas o las acciones en las escuelas— muestra que la solidaridad sigue siendo un recurso estratégico.
La Feria Azul propone exactamente eso: convertir el conocimiento en poder colectivo. Saber qué nos pasa, qué podemos cambiar, con quién contamos.
Que estos 13 y 14 de noviembre no sean solo dos fechas en un afiche: que sean el inicio de un hábito.
Que después de la Feria Azul, ir al CAPS, controlar la presión o la glucosa, dejar de ser excepción y se vuelva costumbre.
