La Quiaca empieza a ver los resultados de un trabajo silencioso pero constante. Tras cuatro días de operativo intensivo de limpieza urbana, una vecina de la avenida España decidió alzar la voz, no para reclamar, sino para agradecer. Se trata de Doña Roberta, residente de la zona, quien valoró el compromiso del municipio que viene trabajando “feriados, sábados y domingos” para recuperar el orden en calles, veredas y platabandas.

“Antes todo estaba lleno de tierra, bolsas y botellas; ahora se nota que hay un municipio que no descansa”, expresó la vecina, destacando el paso de las máquinas, camiones y personal de limpieza durante el fin de semana largo. Para ella, el mensaje es claro: solo con una gestión que trabaja 24/7 y vecinos responsables la ciudad puede transformarse de verdad.
Doña Roberta subrayó el impacto concreto del operativo sobre la vida cotidiana del barrio. “Los chicos pueden caminar mejor por la vereda, los autos ya no levantan tanta tierra y la avenida España se ve distinta. Eso se agradece”, afirmó, remarcando que hacía tiempo no veía un despliegue de limpieza de esta magnitud en el sector.
La vecina también puso el foco en la corresponsabilidad ciudadana. “El municipio limpia, pero si nosotros seguimos tirando basura donde queremos, todo el esfuerzo se pierde. Hay que poner un granito de arena: sacar la basura en horario, no dejar escombros en la calle y cuidar las platabandas como si fueran parte de nuestra casa”, sostuvo.

En sintonía con lo planteado por el área de Limpieza Urbana, Doña Roberta consideró que el desafío es sostener este nuevo estándar de cuidado de la ciudad, más aún en una ciudad fronteriza como La Quiaca que recibe visitantes y tránsito constante. “Cuando la ciudad está limpia, el que viene de afuera también la respeta más”, añadió.
El testimonio de la vecina se suma al balance positivo trazado por el municipio tras el operativo de cuatro días, que incluyó recolección de tierra, escombros, cartones, plásticos y botellas, así como la puesta en valor de la propia avenida España, una de las principales vías de circulación.
“Que el municipio esté trabajando en pleno feriado muestra que hay decisión política. Ahora nos toca a nosotros no fallarles”, concluyó Doña Roberta, sintetizando un clima de apoyo social que comienza a sentirse en distintos barrios de La Quiaca: una gestión que se mueve y vecinos que empiezan a reconocerse como parte activa del cambio.
