La comunidad educativa de la Escuela de Configuraciones de Apoyo Nº 14 vivió una jornada cargada de emoción al despedir, por jubilación, a una de sus trabajadoras más queridas del personal de servicio. En un acto sencillo pero profundo, docentes, alumnos y familias reconocieron la trayectoria y el compromiso de la portera que, durante años, acompañó en silencio el día a día escolar.

La directora del establecimiento, Claudia Jove, fue la encargada de comunicar la noticia y agradecer públicamente el aporte de la trabajadora que se retira. Señaló que su tarea fue “mucho más que limpiar y ordenar”: fue sostén, escucha y cariño cotidiano para generaciones de estudiantes que pasaron por la institución.
Durante el acto se compartieron anécdotas, palabras de agradecimiento y un pequeño agasajo preparado por el equipo docente y el resto del personal. No faltaron los mensajes de los alumnos, que destacaron la calidez y la atención permanente de la portera, siempre dispuesta a dar una mano y a cuidar cada rincón de la escuela.

En el mismo marco, la institución aprovechó para conmemorar distintas efemérides del calendario escolar, integrando el jubileo a un momento de reflexión sobre los valores de la educación pública: trabajo, solidaridad y pertenencia comunitaria.
La Escuela de Configuraciones de Apoyo Nº 14 despidió así a una trabajadora que deja huella, reafirmando la importancia de reconocer a quienes, desde tareas muchas veces invisibles, sostienen la vida escolar de La Quiaca.
