En el marco de los ya habituales miércoles de audiencias públicas, la joven emprendedora Valeria López se reunió con el intendente Dante Velázquez para plantear una inquietud concreta: dejar atrás la venta totalmente ambulante de comidas y contar con un espacio fijo donde instalar una pequeña caseta que le permita mejorar la exhibición y las condiciones de venta de sus productos.
Valeria, que desde hace tiempo recorre distintos puntos de la ciudad ofreciendo sus preparaciones, explicó que un puesto estable le permitiría ordenar mejor su actividad, invertir en equipamiento y garantizar mayor higiene y comodidad para sus clientes. “No quiero que me regalen nada —comentó—, solo tener un lugar donde trabajar de manera más formal”.
Según relató la propia emprendedora, el jefe comunal escuchó el planteo, tomó nota de la situación y fue claro en su respuesta: hoy la Municipalidad atraviesa un contexto complejo de reordenamiento urbano y económico, por lo que cualquier autorización de puestos fijos debe evaluarse con cuidado para no generar nuevos conflictos de espacio público ni desigualdades frente a otros trabajadores.

“Hay que esperar un tiempo”, fue la frase que Valeria destacó del diálogo con Velázquez. Para la joven, lejos de sonar como un rechazo, la respuesta resultó “sincera y realista”, en línea con las dificultades que enfrenta el Municipio para compatibilizar la necesidad de trabajo de muchos vecinos con el ordenamiento de veredas y espacios comunes.
Desde el Ejecutivo remarcaron que las audiencias de los miércoles buscan justamente poner cara a cara a los vecinos con el intendente, escuchar demandas concretas y construir soluciones posibles, aunque muchas veces no puedan resolverse de inmediato. En esa línea, se dejó abierta la puerta para revisar el pedido de Valeria cuando avancen los planes de reubicación y ordenamiento comercial que se vienen trabajando.
Mientras tanto, la emprendedora seguirá apostando a su iniciativa gastronómica, con la expectativa de que, en una próxima etapa, pueda formar parte de un esquema más formal de comercio urbano que combine oportunidades de desarrollo con respeto al espacio público.
