En el tradicional miércoles de audiencias del municipio quiaqueño, los vecinos del barrio Jesús Olmedo dieron un paso histórico: junto al intendente Dante Velázquez firmaron el convenio para la extensión de la red cloacal, una obra largamente esperada por las familias de la zona sur, en el límite con el río internacional.
El acuerdo establece la ejecución de 580 metros lineales de red cloacal, con una inversión municipal que supera los tres millones de pesos, mientras que los vecinos ya completaron el 100% de la compra de materiales (caños, cemento y accesorios), en un esquema de trabajo compartido entre comunidad, Municipio y Agua Potable de Jujuy.
La obra tiene fecha cierta: Primera quincena de febrero, cuando el equipo de Obras Públicas municipal iniciará las tareas en el sector.
Años de espera, pozos saturados y una vida cotidiana complicada
En el despacho municipal, durante la audiencia, las vecinas Mariela y Rogelia pusieron en palabras lo que el barrio viene padeciendo desde hace años.
“Tenemos hijos y mi mamá, y era muy difícil y complicado vivir así”, expresó una de ellas, visiblemente emocionada. “Muchos vecinos ya llenaron el pozo y tuvieron que cavar otro… es muy difícil vivir de esa forma”, añadieron, señalando que, pese a tener la red cloacal pasando cerca, el barrio seguía dependiendo de pozos negros y desagotes precarios.
Las desbordes, los olores nauseabundos y el riesgo sanitario para niños y adultos mayores fueron parte de la descripción sincera que hicieron las familias, subrayando que la falta de cloaca no era solo una incomodidad, sino un problema de salud y dignidad.
Velázquez: “Se trata de personas, de niños, de familias; este derecho ya no se podía postergar”
El intendente Dante Velázquez destacó el significado de la obra en el marco del programa de audiencias de los miércoles, donde el municipio aplica el “kilómetro cero” de la democracia: el cara a cara entre vecino y Estado.
Recordó que el barrio lleva el nombre de Jesús Olmedo, en homenaje al histórico sacerdote que impulsó la organización de los sectores periféricos de La Quiaca:
“Por algo se llama Jesús Olmedo. Desde el inicio se entendió que, aunque estén en el límite con la frontera, se trata de personas, de niños, de familias. No podemos naturalizar que sigan viviendo con pozos que se llenan, desagotes permanentes y niños corriendo entre líquidos cloacales cerca del río internacional”, señaló.
Velázquez remarcó que la cloaca, al igual que el agua potable, es un derecho básico y un nivel mínimo de infraestructura que el Estado tiene la obligación de garantizar:
“Hoy logramos comunión: vecinos que ahorraron y compraron los materiales, un municipio que pone maquinaria, mano de obra y gestión, y Agua Potable que habilita la factibilidad técnica. Así, pasito a pasito, La Quiaca va generando cambios profundos”, sostuvo.
Aporte vecinal y trabajo articulado
En representación del barrio Jesús Olmedo, Óscar Saavedra agradeció el acompañamiento institucional y subrayó el esfuerzo comunitario:
“Estamos muy agradecidos. Sabemos que vamos a contar con este servicio básico. El barrio ya tiene todos los materiales predispuestos y listos. De parte de todo el barrio Jesús Olmedo, muchas gracias y sigamos trabajando por nuestra ciudad”.
El intendente destacó además el rol de Agua Potable de Jujuy, a través de Gregorio Flores, y el trabajo conjunto con la Secretaría de Obras Públicas, la Secretaría de Gobierno y la Dirección de Recursos Hídricos, que aporta maquinaria en otros frentes donde el municipio no cuenta con equipamiento propio.
La firma de este convenio se suma a las obras ya ejecutadas o en marcha en Santa Teresita, Nazareth, barrio Esperanza y mayo 20 de Junio, donde la ampliación de redes de agua y cloaca comienza a cerrar brechas históricas de desigualdad en el acceso a servicios básicos.
Miércoles de audiencias: soluciones concretas, sin intermediarios
El acto en el despacho municipal volvió a mostrar el valor del miércoles de audiencias, espacio donde vecinos, referentes barriales y profesionales se encuentran cara a cara con el jefe comunal para plantear problemas y construir soluciones.
Velázquez lo resumió así:
“No es un trámite más. Es el momento de mirar a los vecinos a los ojos, escuchar sus historias y asumir el compromiso de transformar esa realidad. Hoy nos vamos con un convenio firmado, una fecha de inicio y la certeza de que un barrio que esperó años por la cloaca finalmente tendrá lo que merece”.
En tiempo de Navidad y fin de año, el anuncio se vivió como un regalo de justicia para el barrio Jesús Olmedo: una obra que no solo mejora las condiciones sanitarias, sino que devuelve a las familias la tranquilidad de saber que sus hijos crecerán en un entorno más seguro y digno.