Con la presencia de María Lidia Sotar, el intendente Dante Velázquez dio inicio formal a las audiencias de los días miércoles, un espacio destinado a escuchar de manera directa a los vecinos de La Quiaca y canalizar sus necesidades más urgentes.
María fue la primera en ingresar al despacho municipal. En una situación de vulnerabilidad social, madre soltera y a cargo de un hijo con discapacidad, se acercó para pedir una ayuda concreta: que el municipio pudiera depositar en su terreno los escombros que se están retirando de la obra de la calle Patricias Argentinas, con el objetivo de mejorar el nivel del lugar donde vive, en el sector Ricardo Alfonsín.
Según relató, la pendiente y el barranco en la parte posterior del terreno complican la seguridad y el uso del espacio. Durante la audiencia, planteó que esos escombros le permitirían rellenar y estabilizar el terreno, algo que venía necesitando desde hace tiempo.
La respuesta fue inmediata y positiva. María contó que el intendente se comprometió a enviar dos volquetadas de escombros provenientes de la obra de Patricias Argentinas, además de aportar ripio para mejorar las condiciones del lugar.
“Me dijo que me va a hacer el favor, me va a dar dos volquetadas de lo que están sacando de Patricias, y me va a ayudar con un ripio también”, explicó la vecina tras salir de la audiencia.
La vecina también recordó que en la gestión anterior había golpeado las puertas del municipio sin obtener respuestas:
“Yo le pedí a Blas, pero nunca me ha dado. Trataba de hablar con el intendente pasado, con el señor Calzardo, pero nada. Ahora recién pude venir, porque mi nenita siempre estaba mal y no podía encontrarme con don Dante. Vine para ver si me daba una mano”, relató.
María señaló que su objetivo es afianzarse en su terreno en Ricardo Alfonsín y dejar atrás una vivienda ubicada en la zona de Urquiza, donde –según contó– se viven situaciones complejas de inseguridad:
“Ya no quiero estar en Urquiza porque pasan cosas muy feas, roban, toman. No merece la pena seguir trabajando esa casa porque cualquier rato me van a sacar de ahí”, afirmó.
Tras la audiencia, la vecina fue derivada al área técnica correspondiente para coordinar la logística de las volquetas y el material, confirmando que su pedido ya quedó “platicado” con los responsables municipales.
El caso de María Lidia Sotar no sólo inaugura el ciclo de audiencias de los miércoles, sino que además ilustra el perfil social que el municipio busca priorizar: atender de manera directa a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad, articulando respuestas rápidas y concretas.
