La Quiaca empezó a desandar un camino donde todas las gestiones anteriores fracasaron: la problemática de los perros en la vía pública ya no se aborda solo como “un problema de la calle”, sino como una política pública sanitaria, educativa y de convivencia ciudadana.
Bajo la decisión política del intendente Dante Velázquez, la Municipalidad restructuró el área de Zoonosis, la proveyó de infraestructura, incorporó profesionales y puso en marcha un programa sanitario maduro y sólido, basado en tres pilares:
- Educación y concientización de la comunidad.
- Castración masiva, sistemática y gratuita.
- Manejo responsable y comportamiento canino.

En ese marco, el Dr. Cosme Flores, director del Centro de Zoonosis, se puso al frente del desafío y hoy encabezó una jornada de comportamiento canino que marca un punto de inflexión: por primera vez, el municipio ofrece formación técnica y práctica a los vecinos para que aprendan a convivir responsablemente con sus perros.

La actividad se desarrolló en el Centro de Alto Rendimiento (CeAR), donde se dictó un taller de comportamiento canino a cargo del educador y adiestrador Orlando López, responsable de la escuela canina “Etor de Jujeño” de Tilcara. Allí se trabajó en:
- Manejo básico en la calle.
- Obediencia y pautas de convivencia.
- Uso correcto de correas, collares y pecheras.
- Lectura de señales y emociones del animal.
El Dr. Cosme Flores explicó que la jornada tiene carácter práctico y fundacional:

“Estamos en el taller de comportamiento animal, con la parte práctica del manejo de los animales en la calle. Hay mucha convocatoria y, sobre todo, mucha necesidad de información. Tres horas nunca son suficientes; esto es apenas el punto inicial. La idea es repetir y profundizar estos talleres el año que viene”, señaló.
Flores destacó que, gracias al acompañamiento del municipio, el área de Zoonosis dejó de ser un espacio marginal para convertirse en un actor central de la política sanitaria:
“Hay muy poca información sobre este tema. Necesitamos hacerlo más seguido, con contenidos más puntuales. Hoy sembramos la inquietud para que la gente aprenda a manejar a sus animales, a poner las correas adecuadas y a entender que cualquier perro, con o sin raza, puede y debe ser educado”, remarcó.
Durante la jornada participaron perros de todas las razas y tamaños, e incluso animales adultos con antecedentes de mal comportamiento. El adiestrador insistió en que el objetivo no es “cambiar al perro en tres horas”, sino iniciar un proceso de rehabilitación y aprendizaje, donde el tutor asume su rol de guía responsable.
Todo el equipo del Centro de Zoonosis estuvo presente para asistir a los participantes, vacunar animales y acompañar la actividad, reforzando la idea de que el trabajo sobre la población canina debe ser integral: salud, educación, castración y convivencia.

Con estas jornadas, el municipio de La Quiaca demuestra que es posible desterrar viejas lógicas de abandono y resignación frente a la problemática canina y avanzar hacia una ciudad donde los perros sean parte de la comunidad con responsabilidad y respeto mutuo.
El desafío recién empieza, pero la diferencia es clara: hoy hay decisión política, equipo técnico y un programa de acción sostenido para que la convivencia entre vecinos y animales deje de ser un conflicto y se convierta en un ejemplo de ciudad organizada.
