La Quiaca, 13 de enero del 2026 // En tiempos donde la ansiedad, el cansancio emocional y la soledad golpean en silencio, hay un mensaje que vale oro: nadie tiene por qué atravesar esto solo. En el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, la Municipalidad de La Quiaca, encabezada por el intendente Dante Velázquez, expresó una postura clara: la salud mental no es un tema privado, es un desafío comunitario, y debe ser atendido con sensibilidad, responsabilidad y presencia del Estado local.
Desde el municipio se remarcó la importancia de fortalecer factores protectores que pueden marcar la diferencia: el acompañamiento familiar, los vínculos sociales, los espacios de escucha y el cuidado cotidiano de la salud mental. Estos pilares no solo ayudan a prevenir la depresión: también sostienen el bienestar emocional, especialmente en momentos de crisis, duelos, estrés económico o aislamiento.
La gestión municipal ratificó que acompañar no es un discurso: es construir condiciones. Promover acciones, abrir espacios, orientar y estar cerca es parte de una estrategia de comunidad que entiende que la fortaleza no está en “aguantar”, sino en pedir ayuda a tiempo y en encontrar redes que contengan. La depresión no se cura con frases hechas: se enfrenta con escucha real, empatía, acompañamiento y acceso a recursos.
En ese marco, el municipio sostuvo una definición que busca ordenar el debate público: una comunidad que cuida también es una comunidad más fuerte. Porque cuando se cuida la salud mental, se cuida la convivencia, el rendimiento escolar, el trabajo, la familia y la seguridad emocional de todos. Y porque detrás de cada vecino hay una historia, y detrás de cada historia hay una necesidad de ser visto.
El mensaje final fue directo y humano: La Municipalidad de La Quiaca está al lado de cada vecino. Escuchando, atendiendo, creando iniciativas y promoviendo acciones que sostengan el entramado social. Hoy, el llamado es a mirar alrededor, tender una mano, preguntar “¿cómo estás de verdad?”, y recordar que la prevención empieza en lo cotidiano. En La Quiaca, la salud mental se acompaña: con presencia, con humanidad y con comunidad.
