La Quiaca, 14 de enero del 2026 // Con una convocatoria que superó todas las expectativas, hoy se desarrolló en el Hotel de Turismo de La Quiaca el Taller–Conversatorio de Fotografía y Video con Celular, una iniciativa gratuita promovida por la Secretaría de Turismo y Cultura de la Municipalidad, que tuvo como objetivo central potenciar la visibilidad turística de la ciudad y consolidar un mensaje de pertenencia: “El quiaqueño tiene que sentirse parte del turismo de La Quiaca”.

El responsable del área, el licenciado Dante Dodi, explicó que la propuesta nace dentro del paquete de actividades proyectadas para 2026, con un eje claro: crear vínculos, identidad y orgullo local. “Queremos que el quiaqueño sea protagonista, que se sienta orgulloso del lugar donde vive. Cada actividad cultural y turística apunta a eso: pertenencia, identidad y redescubrir La Quiaca a través de las imágenes”, remarcó durante la jornada.

En esa línea, Dodi subrayó que hoy la presencia digital es determinante para cualquier destino emergente. “El que no está en redes, no existe. Y La Quiaca tiene muchísimo para mostrar. Colocarla en redes sociales, a través de quienes publican, crean contenido y funcionan como influencers, la posiciona en un nivel alto turísticamente”, sostuvo. También destacó que muchas veces quienes viven en un lugar pierden la capacidad de asombro, mientras que el visitante “ve belleza donde el habitante ve rutina”. Por eso, el taller propuso entrenar una mirada distinta: detectar lo fotogénico en lo cotidiano, desde una esquina histórica hasta un detalle arquitectónico.

La capacitación estuvo a cargo del antropólogo y fotógrafo profesional Sergio Gabriel Moschetti, quien además aportó una perspectiva integral: fotografía, identidad cultural y comunicación, conectando la imagen con el relato de un destino. Dodi recordó que la presencia del disertante en La Quiaca también se construyó desde la historia y los afectos: “Su apellido tiene relación con la memoria de la ciudad, con la radio, con la historia. Y traerlo fue también traer una mirada de experiencia y de pertenencia”.
Durante el conversatorio se insistió en un punto estratégico: cada publicación suma a la marca La Quiaca. No se trata solo de sacar fotos bonitas, sino de aprender a comunicar, encuadrar, narrar y difundir con intención. Los participantes —jóvenes y adultos— coincidieron en que la propuesta abrió una puerta: la fotografía no depende de una cámara profesional, sino de sensibilidad, técnica básica y decisión de mostrar lo propio.
Finalmente, desde la organización confirmaron que el taller superó el cupo de inscriptos, por lo que ya se analiza repetir la experiencia con una nueva edición. La consigna, en términos de gestión, quedó instalada: La Quiaca no se posiciona sola; se posiciona cuando su gente la cuenta, la muestra y la defiende con orgullo.
