La Quiaca, 22 de enero del 2026 // La Colonia de Vacaciones organizada por la Dirección de Deportes de la Municipalidad de La Quiaca continúa desplegando actividades pensadas para el disfrute, la contención y el desarrollo integral de las niñeces. Con el acompañamiento de distintas áreas municipales, el programa sostiene jornadas dinámicas y cuidadas, donde el objetivo no es solo entretener, sino garantizar experiencias positivas, seguras y formativas para cada grupo.

En la jornada de hoy, los protagonistas fueron los más pequeños: niños y niñas de 5 y 6 años disfrutaron de la pileta climatizada, en una actividad que combinó juego, confianza y aprendizaje. El espacio acuático se transformó en un escenario de alegría, donde cada avance —desde mojarse la cara hasta desplazarse con mayor seguridad— fue acompañado por el equipo con mirada pedagógica y cuidado constante.
La colaboradora del equipo, Carolina Barros, brindó detalles de la experiencia y destacó que 30 niños tuvieron contacto directo con el agua en esta jornada. Remarcó que el trabajo se realizó con “caminos pedagógicos” para la familiarización con el medio acuático, entendiendo que a esa edad el vínculo con el agua debe construirse con paciencia, confianza y estímulos adecuados. La meta, explicó, es que todos puedan disfrutar el agua sin miedo, a su ritmo, con consignas simples y progresivas.

Desde un enfoque de educación física recreativa, la actividad se diseñó con etapas claras: primero el reconocimiento del espacio y normas básicas (entrar y salir, esperar turnos, escuchar señales), luego juegos cortos para romper la tensión (salpicadas controladas, “lluvia” con manos, burbujas y soplidos), y finalmente tareas de adaptación motriz (caminar por el agua, transportar objetos livianos, recorrer trayectos cortos). Todo se trabajó como juego, pero con un propósito técnico: lograr que cada niño incorpore seguridad, coordinación, respiración y confianza.
El equipo hizo hincapié en que, en edades tempranas, la pileta no es solo diversión: también es educación emocional y motriz. Aprender a regular el miedo, respetar reglas, compartir con pares, esperar indicaciones y disfrutar sin sobreexcitación forma parte del proceso. En este sentido, la pileta climatizada ofrece una ventaja clave: permite sostener la actividad con temperatura adecuada, evitando el shock térmico y facilitando un ambiente amigable para quienes recién se inician.
La Dirección de Deportes remarcó que la colonia se sostiene gracias al trabajo articulado con otras áreas del municipio, que colaboran para mejorar la logística y garantizar un mejor servicio. Esa presencia integral se traduce en un mensaje concreto: cuando la niñez está en el centro, el Estado local se organiza para que la experiencia sea segura, inclusiva y de calidad.
Con propuestas como esta, la Colonia de Vacaciones de La Quiaca sigue consolidándose como un espacio de bienestar comunitario, donde el juego no es tiempo “de relleno”, sino una herramienta de desarrollo. En la pileta, los más chicos no solo se divierten: aprenden, se animan y crecen.
