La Quiaca, 2 de febrero del 2026 // Cada 2 de febrero, la Iglesia conmemora a la Virgen de la Candelaria, una de las festividades más significativas de la región por su alcance territorial y su fuerte identidad comunitaria. El sacerdote Aníbal Zilly recordó que esta advocación mariana es la patrona de la Prelatura de Humahuaca, una jurisdicción eclesiástica que incluye a La Quiaca y numerosas comunidades de la Puna y la Quebrada.
La celebración central tiene lugar en Humahuaca y convoca a fieles de distintas localidades. “Es una fiesta muy concurrida e importante para toda la gente de Humahuaca, pero también para todas las comunidades”, explicó el sacerdote, al remarcar que la Prelatura “no es solamente Humahuaca”, sino un entramado amplio de pueblos y parajes que comparten historia, fe y tradiciones.
Una patrona para todas las comunidades de la Prelatura
Zilly señaló que la Virgen de la Candelaria fue elegida como patrona y cuidadora de toda la Prelatura, lo que le da un carácter especial: “Es la fiesta patronal de toda la Prelatura, abarca todas las parroquias; después cada parroquia tiene su santo patrono en particular”.
En esa línea, subrayó que si bien existen fechas litúrgicas centrales como Semana Santa, a nivel de celebraciones de santos y advocaciones, la Candelaria ocupa un lugar destacado, especialmente para Humahuaca y la región.
Celebraciones también en comunidades del interior
Además de Humahuaca, el sacerdote indicó que la festividad también se conmemora en otras comunidades donde se venera la misma advocación. Mencionó particularmente celebraciones en Cieneguilla, donde la comunidad se reúne para honrar a la Virgen con espíritu de fe y pertenencia.
El sentido de “la luz” y el mensaje espiritual
Consultado por el significado del título “Candelaria”, Zilly aportó una reflexión sencilla y profunda: el nombre se asocia a las candelas (velas) y a la luz. “Candela es luz… presenta a la Virgen como la luz, la que nos puede guiar”, expresó.
El sacerdote enfatizó también un punto central de la espiritualidad cristiana: “La Virgen y los santos son intermediarios; el centro de nuestra vida como cristianos es Jesús, él es Salvador”. En ese marco, la imagen de la luz cobra sentido como orientación y claridad: “La luz tiene el sentido de iluminar, guiar, orientar, aclarar”.
Con esta celebración, la comunidad renueva un mensaje de fe que atraviesa generaciones: caminar con esperanza, con orientación y con unidad, en un territorio donde la religiosidad popular es parte viva de la identidad cultural.
