La Quiaca, 14 de febrero del 2026 // Con una propuesta renovada, regresa a La Quiaca Casa de Mariposas, el emprendimiento social-emocional impulsado por Lorena Campos. El espacio ofrecerá escucha, charlas y acompañamiento integral en un formato cercano: encuentro, palabra compartida y una taza de té o café como punto de partida para reconstruir vínculos, autoestima y bienestar.
En tiempos de alta incertidumbre emocional, La Quiaca recupera una iniciativa que pone en el centro algo urgente: la contención humana. Casa de Mariposas vuelve con una mirada más madura y profunda, enfocada en generar un refugio para mujeres que necesiten ser escuchadas, acompañadas y fortalecidas en su proceso personal.
Lorena Campos, creadora del proyecto, explicó que esta nueva etapa nace desde una transformación propia y una convicción clara: el bienestar no se improvisa, se construye. “Casa de Mariposas” retoma su camino como un espacio vivo, de encuentro y de cuidado integral, donde la palabra, el abrazo, la escucha activa y los pequeños gestos cotidianos recuperan valor terapéutico y comunitario.

El nombre del proyecto no es casual. La “mariposa” representa el proceso de cambio; la “casa”, el lugar que cobija. Bajo esa identidad, la propuesta busca acompañar a mujeres en contextos de vulnerabilidad emocional, pero también abrir instancias de crecimiento para toda persona que quiera trabajar su bienestar desde una perspectiva integral.
La iniciativa fue presentada en una audiencia municipal y recibió respaldo institucional, un impulso clave para su regreso. Ese acompañamiento refuerza el lugar de los emprendimientos sociales en la agenda local y confirma que la salud emocional también debe formar parte de las políticas de cercanía.
Además de las rondas de escucha y contención, Casa de Mariposas proyecta actividades temáticas, encuentros guiados y propuestas colaborativas con profesionales y facilitadoras invitadas. Según se informó, el primer encuentro de esta nueva etapa ya tiene fecha prevista y los cupos serán limitados.
Con este retorno, La Quiaca suma una herramienta concreta para fortalecer el tejido social desde la empatía, la prevención y el cuidado comunitario. En un escenario donde muchas veces sobran diagnósticos y faltan espacios reales de acompañamiento, Casa de Mariposas vuelve para aportar una respuesta sensible, humana y necesaria.
