En el Complejo Cultural Manka Fiesta se realiza la etapa de entrevistas personales del concurso para cubrir un cargo en la Defensoría de La Quiaca. La instancia cuenta con la presencia de Guido Matías Luna, defensor general adjunto del Ministerio Público de la Defensa, y de la doctora Nelly Álvarez, titular de la Defensoría local. El objetivo es fortalecer el servicio, ampliar la atención y mejorar el acceso a la justicia en una jurisdicción extensa y fronteriza.
La Quiaca vive una instancia importante para el fortalecimiento institucional de la Defensoría local. En las instalaciones del Complejo Cultural Manka Fiesta se desarrolla la tercera etapa del concurso destinado a cubrir un cargo dentro de la Defensoría, con entrevistas personales a los postulantes que aprobaron las instancias previas y quedaron en orden de mérito.
Guido Matías Luna, defensor general adjunto del Ministerio Público de la Defensa, explicó que el proceso ya atravesó la etapa de evaluación y que ahora corresponde avanzar con las entrevistas personales. “La idea es que las defensorías en La Quiaca crezcan y cada vez brinden un mejor servicio, más cerca de la gente, sobre todo para ayudar al acceso a la justicia”, señaló.
El funcionario remarcó que el concurso forma parte de una decisión institucional impulsada desde la Defensoría General, con el objetivo de mejorar la calidad del servicio que presta el Ministerio Público de la Defensa. En ese sentido, destacó la importancia de que el ingreso se realice por concurso, evaluando antecedentes, oposición, compromiso y habilidades necesarias para desempeñarse en una zona con características propias.
Uno de los requisitos valorados es que los postulantes tengan residencia en La Quiaca o en la región. Luna explicó que para el Ministerio Público es fundamental que quienes trabajen en la Defensoría conozcan la idiosincrasia local, las instituciones del territorio, el hospital, las áreas sociales, las OPD, la Municipalidad y los referentes comunitarios. “Cada ciudad tiene su propia realidad”, sostuvo.
La doctora Nelly Álvarez, titular de la Defensoría de La Quiaca, celebró el avance del concurso y remarcó que la oficina local abarca departamentos del norte con una gran extensión territorial. Señaló que todavía existen sectores a los que cuesta llegar, por lo que sumar personal resulta clave para acompañar las distintas áreas de trabajo y fortalecer la presencia institucional.
Álvarez explicó que la Defensoría requiere apoyo en áreas sensibles como civil, niñez, adolescencia, personas con capacidad restringida y también en materia penal. Además, destacó la importancia de las itinerancias que se realizan hacia distintos departamentos, con el objetivo de acercar el servicio de justicia a sectores vulnerables y comunidades alejadas.
Durante las entrevistas se evalúan aspectos vinculados al compromiso, la comprensión del rol, la vocación de servicio y la capacidad de articulación con otras instituciones. Luna remarcó que no se trata únicamente de conocimientos técnicos, sino también de habilidades blandas, sensibilidad territorial y capacidad para trabajar con personas que muchas veces atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
La condición de frontera también fue señalada como un punto relevante. Desde el Ministerio Público de la Defensa indicaron que La Quiaca tiene problemáticas específicas, no solo en materia penal, sino también en situaciones vinculadas a niñez, familia, documentación, salud, migración y acceso a derechos. Por eso, conocer el territorio resulta esencial para brindar una atención adecuada.
El proceso cuenta además con acompañamiento del municipio, que facilitó espacios y mantiene una predisposición permanente para colaborar con la tarea institucional. Las autoridades destacaron que el trabajo articulado permite avanzar en mejores condiciones para acercar la justicia a la comunidad.
Con esta tercera etapa, la Defensoría de La Quiaca se encamina a sumar personal de manera permanente para ampliar su capacidad de respuesta. En una jurisdicción amplia, fronteriza y con múltiples demandas sociales, fortalecer la institución significa acercar derechos, acompañar a los sectores más vulnerables y garantizar un acceso a la justicia más humano y efectivo.
