Durante el acto por el 39° aniversario del Centro de Educación No Formal N° 1 de La Quiaca, el presidente del Concejo Deliberante, Hugo Barro, destacó el valor social de la formación en oficios y asumió públicamente el compromiso de impulsar gestiones para buscar una solución al problema edilicio de la institución. “Ya tendrían que tener un edificio propio”, afirmó, y convocó al director Rubén Alfredo Lamas y al personal administrativo a reunirse desde la próxima semana para comenzar a trabajar en alternativas concretas.

Barro participó de la celebración junto a autoridades municipales, representantes del hospital, docentes, estudiantes e integrantes de la comunidad educativa. En nombre del intendente Dante Velázquez y del Concejo Deliberante, transmitió sus felicitaciones por los 39 años de trayectoria de una institución que, según remarcó, cumple una función mucho más amplia que la capacitación: contiene, forma y abre oportunidades tanto a jóvenes como a adultos que buscan aprender un oficio.
El concejal puso especial énfasis en el valor de seguir aprendiendo a cualquier edad. Relacionó el trabajo del Centro con otras experiencias comunitarias de La Quiaca y sostuvo que “nunca es tarde para aprender y para animarse a hacer cosas”. En ese sentido, reivindicó los oficios como complemento de las profesiones y como herramientas concretas para que las personas puedan desarrollarse laboralmente, generar ingresos y proyectarse dentro o fuera de la ciudad.
El momento central de su intervención llegó cuando retomó uno de los principales reclamos planteados por el director Rubén Alfredo Lamas: la falta de espacio y la ausencia de un edificio propio. Barro reconoció que el inmueble actual resulta insuficiente frente al crecimiento de la matrícula y de las ofertas formativas. “Nosotros estamos en la obligación como autoridades de gestionar”, señaló, y propuso iniciar reuniones para evaluar dónde y ante qué organismos pueden realizarse las gestiones necesarias.
El presidente del Concejo Deliberante aseguró además que tanto el municipio como el cuerpo legislativo local tendrán las puertas abiertas para acompañar a la institución. La intención, explicó, será trabajar primero por la posibilidad de conseguir una sede propia y, si eso requiere un proceso más prolongado, avanzar mientras tanto en mejoras que permitan ampliar las condiciones actuales. El compromiso adquiere relevancia porque el Centro cuenta hoy con numerosas capacitaciones y una demanda que fue creciendo con los años.
Barro cerró su mensaje destacando especialmente la tarea de los docentes y alentando a los estudiantes a continuar formándose. Recordó que muchos de ellos podrán ejercer sus oficios en La Quiaca o llevar lo aprendido a otras provincias, representando a la institución. A 39 años de su creación, el Centro de Educación No Formal N° 1 vuelve así a colocar sobre la mesa una discusión de fondo: la formación en oficios no es sólo educación, sino una herramienta de trabajo, autonomía y movilidad social; y garantizarle infraestructura adecuada es también invertir en el futuro productivo de La Quiaca.
