El director de Zoonosis de la Municipalidad de La Quiaca, veterinario Cosme Flores, informó que durante las últimas jornadas se aplicaron 125 dosis antirrábicas y confirmó que la ciudad tiene garantizada la provisión de vacunas. El profesional recordó que las campañas municipales son una herramienta de prevención, pero insistió en que vacunar, castrar y sostener el plan sanitario de cada mascota es una obligación directa de sus responsables.
Flores destacó la buena respuesta de los vecinos durante las jornadas de vacunación, aunque una de las tardes debió suspenderse por las fuertes ráfagas de viento. También señaló que se acercaron personas de otros barrios, pese a que la campaña continuará recorriendo distintos sectores de la ciudad. La participación refleja la preocupación de muchas familias, pero también la necesidad de informarse sobre el cronograma para evitar concentraciones innecesarias en un solo punto.
En relación con la provisión de dosis, explicó que cada municipio debe rendir trimestralmente cuántas vacunas utilizó y cuántas conserva antes de solicitar nuevos envíos. Algunas demoras provinciales estarían vinculadas con municipios que no completaron esos registros. En el caso de La Quiaca, la disponibilidad está asegurada porque el área realiza campañas todos los años, mantiene actualizada la documentación y sostiene la vacunación de manera permanente.
El funcionario recordó que durante la campaña anterior se utilizaron alrededor de 10.000 dosis y que este año se solicitó una cantidad similar. Sin embargo, aclaró que no todas las familias deben esperar necesariamente la campaña pública: quienes tengan posibilidades pueden concurrir a una veterinaria particular. “La vacunación es parte de la tenencia responsable. Tener un animal implica vacunarlo; no podemos esperar siempre que lo haga el Gobierno”, remarcó.
La campaña gratuita cumple una función especialmente importante para familias con varios animales, rescatistas y perros que viven gran parte del tiempo en la vía pública. Aun así, Flores insistió en que el plan sanitario completo —vacunación, desparasitación, controles veterinarios y castración cuando corresponda— depende del propietario. El Centro de Zoonosis vacuna durante todo el año, de lunes a viernes, además de realizar el recorrido anual por viviendas y barrios.
El veterinario advirtió que la rabia sigue siendo una enfermedad endémica en Sudamérica y que, una vez desarrollados los síntomas, presenta una mortalidad prácticamente total. El contagio se produce principalmente a través de la saliva, por mordeduras o por contacto con heridas y mucosas. Por eso recomendó no tocar animales que presenten cambios bruscos de conducta, deambulación, aislamiento, dificultad para tragar, salivación excesiva o agresividad repentina, y comunicar inmediatamente la situación a Zoonosis.
Flores concluyó que la prevención depende de una responsabilidad compartida entre el municipio y la comunidad. Las campañas públicas permiten ampliar la cobertura, pero ningún operativo puede reemplazar el compromiso cotidiano de las familias. Mantener a las mascotas vacunadas, evitar que circulen sin supervisión, controlar su reproducción y consultar ante cualquier comportamiento extraño protege al animal, a sus dueños y a toda la población de La Quiaca.
