La Municipalidad de La Quiaca avanza con una nueva etapa de infraestructura deportiva en el Centro de Alto Rendimiento: al reacondicionamiento integral de la cancha cubierta y climatizada de básquet se sumará un espacio tipo domo destinado al taekwondo. La decisión del intendente Dante Velázquez acompaña el crecimiento de una disciplina que ya produce campeones, forma niños en los barrios y comienza a posicionar a la ciudad como escenario atractivo para competencias en altura.
El proyecto se integra a la transformación de la cancha cubierta del CEAR, donde ya se completó la reparación de paredes internas y se prevén trabajos sobre el techo, la iluminación, los sanitarios, la accesibilidad, el sistema de calefacción y el recambio del piso por una superficie deportiva profesional. El objetivo municipal es convertir el espacio en un verdadero microestadio, apto para entrenamientos y competencias durante todo el año, aun frente a las bajas temperaturas de una ciudad ubicada a más de 3.400 metros sobre el nivel del mar.

Dentro de esa planificación aparece el domo para taekwondo, pensado como una ampliación específica que permita entrenar, evaluar cinturones y recibir delegaciones en mejores condiciones. La infraestructura resulta estratégica porque el taekwondo dejó de ser una actividad aislada: hoy se practica en el Instituto Yom-Chi, las escuelas municipales, el CIC, el Salón Claret y distintos barrios, con una política de acceso gratuito orientada a niños, jóvenes y familias.
Una de las figuras centrales de este crecimiento es Luciana Álvarez, tercera dan de Taekwondo ITF, instructora y competidora del Instituto Yom-Chi. Fue elegida como la deportista destacada de 2025 y recibió el San Francisco de Asís de Oro por sus resultados regionales, nacionales e internacionales. En junio volvió a subir al podio al obtener el tercer puesto en combate en el Argentina Taekwondo Tour, una competencia que reunió a más de 700 atletas.

El próximo 6 de agosto Álvarez será distinguida en los Premios San Salvador, un reconocimiento que vuelve a colocar a La Quiaca en el centro de la escena deportiva provincial. La atleta valoró las herramientas aportadas por el municipio para sostener entrenamientos, traslados y participación competitiva, y considera que cada distinción la impulsa a esforzarse más y a continuar formando nuevos alumnos. Su trayectoria demuestra que el respaldo institucional puede transformar disciplina y talento en resultados concretos.
Ese crecimiento también tiene una base colectiva. Álvarez y Ariel Corrillo conducen espacios de formación donde el taekwondo funciona como deporte, educación y contención social. En diciembre de 2025, distintas escuelas quiaqueñas consiguieron 94 medallas en un campeonato nacional, con participación de alumnos de la Escuela Municipal, Guerreros del Norte, el Instituto Yom-Chi y categorías de taekwondo adaptado. El propio Corrillo destacó que otras escuelas del país comenzaron a observar a La Quiaca como un ejemplo de organización y apoyo institucional.

La combinación de atletas reconocidos, escuelas barriales, instructores con experiencia y nueva infraestructura puede convertir a La Quiaca en un punto de referencia para el deporte regional. Entrenar y competir en altura ofrece condiciones particulares para la preparación física, mientras un microestadio climatizado y un domo específico permitirían recibir torneos, concentraciones y delegaciones. Cada competencia también puede generar movimiento en hoteles, gastronomía, transporte y comercio local.
Dante Velázquez comienza así a escribir una nueva etapa para el deporte quiaqueño. La recuperación de la pileta climatizada, la renovación de la cancha cubierta y la apuesta por un espacio propio para el taekwondo muestran una política que no se limita a organizar actividades: busca construir las condiciones para que los deportistas puedan crecer sin abandonar su ciudad. La Quiaca ya produce talento; ahora se prepara para ofrecer la infraestructura necesaria para competir en lo más alto.
