El arquitecto Hugo Barro, nuevo presidente del Club General Lavalle, encabezará este viernes a las 19 la presentación oficial de la nueva comisión directiva en las instalaciones de la institución. La gestión proyecta una recuperación integral del club: refacciones urgentes, reempadronamiento de socios, fortalecimiento de divisiones inferiores, impulso al fútbol masculino y femenino, apoyo a todas las disciplinas y una política de mayor transparencia administrativa.
El Club General Lavalle de La Quiaca comienza una nueva etapa institucional con una comisión directiva encabezada por Hugo Barro, quien confirmó que la personería jurídica ya fue regularizada con las nuevas autoridades y que este viernes se realizará la presentación oficial ante socios, hinchas, simpatizantes y prensa. El objetivo, según explicó, es recuperar el protagonismo de una institución que se aproxima a sus cien años de historia y que conserva una profunda identificación con generaciones enteras de quiaqueños.
Uno de los primeros desafíos será la recuperación edilicia. Barro señaló que el club necesita intervenciones urgentes en baños, cielorrasos, pintura y otros sectores, además de proyectarse la creación de una oficina o sala de trofeos que permita preservar la memoria deportiva e institucional. La nueva conducción ya comenzó gestiones para acelerar estas mejoras y devolverle funcionalidad y presencia a las instalaciones.
La estrategia también contempla una fuerte reconstrucción de la masa societaria. La comisión impulsará una campaña de reempadronamiento de socios e incorporación de nuevos jóvenes y niños. El eje deportivo será el fútbol, con especial atención a las divisiones inferiores, la Primera masculina y el fútbol femenino, sin abandonar disciplinas como básquet, vóley y las categorías de veteranos.
Barro planteó además una meta deportiva ambiciosa: que el Club Lavalle vuelva a competir con fuerza en Primera División, tanto masculina como femenina, y pueda proyectarse hacia torneos federales. El presidente destacó que las inferiores muestran un buen presente y entiende que allí existe una base concreta desde la cual reconstruir el futuro competitivo de la institución.
Otra de las decisiones será unificar la identidad deportiva a través de una indumentaria titular y alternativa común para todas las disciplinas, desde inferiores y Primera hasta básquet, veteranos y demás representaciones del club. A ello se sumará un esquema de asambleas y rendiciones de cuentas, con el compromiso de informar ingresos, egresos y aportes vinculados al proceso de recuperación.
La nueva conducción busca así combinar historia y renovación. Barro remarcó el respeto hacia los socios y referentes de mayor edad, quienes conservaron documentación histórica como el acta fundacional, y convocó a toda la familia lavallista a involucrarse. La expectativa es que esta nueva etapa permita recuperar instalaciones, fortalecer disciplinas, sumar socios y devolverle al Club General Lavalle el lugar que ocupa en la vida deportiva y social de La Quiaca.
