“Ser periodista es tener el privilegio de cambiar algo todos los días”, recordó Mirta Moscoso, presidenta del cuerpo legislativo, al celebrar una profesión vital para la democracia.
En vísperas del Día del Periodista, el Concejo Deliberante de La Quiaca celebró una sesión especial cargada de reconocimiento, respeto y profunda valoración al trabajo de comunicadores y trabajadores de prensa de la ciudad y la región. Convocada por iniciativa de la presidenta del cuerpo, Mirta Moscoso, la jornada se transformó en un acto institucional inédito que busca instalarse en la agenda anual del Concejo como espacio de diálogo entre el poder legislativo y el periodismo local.
“Quiero resaltar una frase de Gabriel García Márquez que sintetiza el espíritu de esta sesión: ser periodista es tener el privilegio de cambiar algo todos los días”, expresó Moscoso al cerrar el acto. En sus palabras, la edil no solo destacó la función social de la prensa, sino también la empatía, la responsabilidad y el respeto que deben guiar la labor comunicacional en contextos donde la palabra puede herir o sanar.

Durante la sesión se subrayó que el rol del periodismo en La Quiaca no es menor: los medios locales constituyen un puente entre las instituciones y la ciudadanía, en un territorio muchas veces olvidado por las grandes agendas informativas. Moscoso recordó con gratitud la tarea cotidiana de quienes “acercan día a día la información a la comunidad” y remarcó que “con cada periodista con el que dialogué, encontré respeto y profesionalismo”.
“Claro que puede haber errores, como en toda profesión humana. Pero lo valioso es que podamos corregirnos, crecer juntos y comprender que el periodismo es esencial para que la democracia funcione”, reflexionó la presidenta del cuerpo legislativo.
En la sesión se anticipó que el próximo sábado se realizará una celebración especial junto a los trabajadores de prensa para continuar con los homenajes en un ambiente más distendido.
Este gesto institucional no solo resalta la importancia de la libertad de expresión y el acceso a la información en tiempos complejos, sino que también refuerza un lazo indispensable: el de una comunidad que dialoga consigo misma a través de sus voces periodísticas.
Desde La Quiaca, una ciudad que resiste al silencio con dignidad, el homenaje a los periodistas no es un acto simbólico: es un compromiso con la verdad, la memoria y el futuro.
