En una mañana gélida que rozó los -5°C con sensación térmica de -8°C, la ciudad de La Quiaca vivió una jornada especial marcada por el entusiasmo y el compromiso con el deporte formativo. Un contingente de niños y jóvenes partió rumbo a San Salvador de Jujuy para presenciar un partido del Lobo Jujeño en el emblemático Estadio 23 de Agosto, en una experiencia que promete quedar grabada en sus memorias y en sus corazones.
La iniciativa fue impulsada por la Dirección de Deportes del Municipio, bajo la coordinación del Director Félix Galindo, quien encabezó personalmente la delegación. Esta actividad no sólo apunta a brindar un momento recreativo, sino a fortalecer vocaciones deportivas, motivar a las divisiones inferiores y promover la cultura del esfuerzo y la disciplina en niños y niñas quiaqueños.
Antes del viaje, el municipio ofreció un desayuno nutritivo y reconfortante, atendiendo a las condiciones climáticas extremas, pero también al espíritu de comunidad y contención que caracteriza a la gestión local.

La experiencia deportiva trasciende el entretenimiento: estos encuentros inspiran, educan y siembran futuros sueños profesionales. Ver de cerca a los jugadores, conocer el estadio y compartir la pasión futbolera con cientos de personas, constituye para los chicos un punto de inflexión emocional y formativo.

Este tipo de políticas públicas deportivas, profundamente inclusivas, consolidan un camino de oportunidades para los jóvenes de La Quiaca, que muchas veces deben luchar el doble para acceder a experiencias culturales y profesionales de esta magnitud.
La salida de hoy no es sólo un viaje. Es un símbolo de que los sueños no se congelan, ni siquiera con 8 grados bajo cero. El deporte, una vez más, se muestra como herramienta de transformación, guía de valores y esperanza viva para una juventud que merece ser protagonista del presente y del futuro.
