La Plaza Centenario se convirtió esta semana en el epicentro del amor más puro: el acto de amamantar, ese vínculo profundo entre madre e hijo que hoy, más que nunca, se entiende también como un derecho, una práctica saludable y una decisión informada. En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, el Hospital “Dr. Jorge Uro” desplegó una emotiva y educativa exposición de stands, donde se compartieron saberes, experiencias y servicios vitales para la salud comunitaria.
Entre los rostros que encabezaron esta cruzada amorosa estuvo la licenciada Gloria Rivero, referente en la promoción de salud sexual y reproductiva, quien sostuvo:
“Vivimos la Semana del Amor. La lactancia materna es un acto de amor, pero también de responsabilidad. Por eso acompañamos esta jornada con test rápidos, gratuitos y confidenciales de VIH, para que las mamás accedan a la información necesaria y cuidemos entre todos a nuestros bebés desde el primer momento.”
Entre el arte, la ciencia y la ternura
Los stands fueron organizados con la participación de diversos CAPS de los barrios, articulando con el Instituto de Educación Superior Miriam Gloss y el profesorado de Educación Física, quienes colaboraron activamente en la elaboración de cartelería, folletos y dinámicas para concientizar sobre la importancia de lactar hasta los dos años. También estuvo presente el área de nutrición, odontología, estimulación temprana, y los programas provinciales de salud perinatal.
Cada espacio proponía una mirada distinta sobre este tema vital: desde técnicas de amamantamiento hasta cómo el virus VIH puede transmitirse por vía vertical (de madre a hijo durante el parto o la lactancia), razón por la cual se insistió en la realización periódica de estudios serológicos durante el embarazo.
“Muchas veces, las mamás no saben que el VIH puede transmitirse por la leche. Por eso es vital que se realicen los controles, que accedan al testeo y que sean acompañadas desde el primer mes de gestación”, explicó Rivero.
Un test rápido, un acto de prevención
La jornada también puso foco en la prevención de infecciones de transmisión sexual. Se ofrecieron test rápidos de VIH, con entrega confidencial de resultados, consejería y acceso a preservativos. La respuesta fue contundente: jóvenes, madres, adultos y adolescentes se acercaron en grupo, en familia o individualmente, mostrando un creciente compromiso con su salud.
“La comunidad responde, se acerca, pregunta. Hoy hablar de VIH ya no es tabú, y eso es gracias al trabajo constante que hacemos en territorio”, celebró la licenciada.
Lactancia y derechos: una causa compartida
La Semana de la Lactancia Materna no es solo una campaña de salud, sino también una causa que une generaciones. La leche materna no es solo alimento, sino cuidado inmunológico, protección emocional y vínculo humano. Este año, más que nunca, La Quiaca alzó la voz a favor de la lactancia libre, informada y protegida, como parte de una estrategia de salud pública que salva vidas desde el primer día.
Y mientras las madres compartían sus experiencias, los profesionales brindaban asesoría, y los niños correteaban entre los stands, la plaza entera se convertía en una metáfora viva de comunidad, ternura y compromiso.