En la cancha de la Juventud Católica de La Quiaca se vivió un cierre vibrante del Programa Nacional de Mini Básquet, que durante dos jornadas reunió a más de sesenta niños y niñas junto a docentes, entrenadores y familias. El evento no solo significó un espacio de contención e integración social, sino que marcó el inicio de un proceso de formación deportiva con proyección de desarrollo para la infancia y la juventud.
Un impacto más allá del deporte
El profesor Marcelo Aperte destacó el valor histórico de la visita de la Confederación Argentina de Básquet a La Quiaca:
“Es impresionante que venga Sebastián Rodríguez, quien está a cargo del Mini Básquet en todo el país. Esto nos permite soñar en grande, crecer en la formación y pensar que algún día un jugador de La Quiaca pueda integrar una selección provincial o nacional”.
Aperte subrayó que mientras en otras ciudades practicar deportes suele implicar altos costos en clubes privados, en La Quiaca el CEAR y las instalaciones municipales garantizan espacios gratuitos, generando igualdad de oportunidades y un ámbito de contención para todos los chicos.
Formación integral y vocación docente
Por su parte, la profesora Jaqueline Tolaba valoró la experiencia compartida con referentes de nivel nacional y remarcó la importancia del entrenamiento físico como parte del proceso educativo:
“Uno cuando está frente a los alumnos necesita vocación y paciencia, no todos aprenden igual. Pero haber compartido con un grupo tan grande y entusiasta es muy gratificante”.

El encuentro permitió no solo perfeccionar técnicas deportivas, sino también fortalecer el rol docente y promover una educación en valores que acompaña el crecimiento de los niños y adolescentes.
La voz de los protagonistas
Los más entusiasmados fueron los niños y jóvenes, quienes expresaron la alegría de haber participado en las prácticas y coincidieron en que el gran desafío será seguir entrenando y mejorando cada día, siguiendo las recomendaciones de los entrenadores visitantes.
Una apuesta al futuro
Gracias a la gestión del intendente Dante Velázquez, La Quiaca se posiciona como un polo de desarrollo deportivo, donde el básquet se transforma en motor de salud, inclusión social y sueños de proyección profesional. La visita de la Confederación Argentina dejó en claro que este no es un cierre, sino el inicio de un camino que promete oportunidades reales para la niñez y la juventud del norte argentino.
