La Dirección de Deportes del Municipio de La Quiaca formalizó el lanzamiento del programa “Vivir la Vida”, una política pública orientada a la salud integral de las personas mayores. El eje: movimiento seguro, socialización y autoestima.
El profesor Hugo Bejarano, referente del proyecto, invitó a todos los adultos mayores de la ciudad a sumarse “sin miedo, sin vergüenza y sin exigir condición previa”. La propuesta está pensada para acompañar, no para exigir rendimiento deportivo.
El programa incluye caminatas guiadas, ejercicios con el propio peso corporal, movilidad articular, juegos tradicionales, juegos de animación, talleres artísticos, actividades recreativas, juegos de mesa y encuentros deportivos. También se incorpora trabajo en agua (aquagym), clave para articulaciones y columna en personas mayores.

“Esto no es solo deporte. Es calidad de vida, vínculo humano, prevención de lesiones y sostén emocional”, señalan desde el área.
Dentro del paquete de actividades aparece una disciplina que hoy es tendencia provincial en el segmento +50 y +60: el newcom. Se trata de una versión adaptada del vóley donde la pelota no se golpea sino que se recibe y se pasa, lo que permite jugar en equipo, competir de manera cuidada y sostener movimiento con bajo impacto. El newcom ya está instalado en ligas de adultos en varias localidades de la provincia y ahora se consolida en La Quiaca como herramienta de integración activa.
El mensaje es directo: nadie queda fuera. Adultos mayores que hoy no realizan actividad física formal pueden incorporarse. No hace falta “saber jugar”, ni tener experiencia previa. El objetivo de la Dirección de Deportes es que la persona mayor vuelva a moverse, se sienta parte de un grupo y gane autonomía.

Los entrenamientos y propuestas recreativas se llevan adelante en el Ce.A.R. (Centro de Alto Rendimiento) de La Quiaca, con acompañamiento profesional y cronograma regular. Las inscripciones están abiertas y se realizan de manera presencial.
El Municipio sostiene que “Vivir la Vida” es una apuesta concreta a la salud pública: menos sedentarismo, menos aislamiento, menos riesgo cardiovascular, más pertenencia comunitaria. La Quiaca empieza a tratar el envejecimiento activo como un derecho y no como un privilegio.
