La Municipalidad de La Quiaca activó el operativo especial por la festividad del Día de los Fieles Difuntos, garantizando a los vecinos un espacio seguro para la compra de ofrendas tradicionales. Marcela Lamas, directora de Bromatología, explicó que el municipio habilitó y organizó los puestos de venta sobre calle Pellegrini —donde se concentran las flores— y en sectores autorizados para alimentos y productos de ofrenda. “Está todo ordenado para que el peatón pueda circular tranquilo y hacer sus compras sin caos”, señaló.
El esquema municipal tiene dos ejes operativos: orden y salubridad. Por un lado, el área de Bromatología delimitó zonas específicas de venta para evitar la ocupación descontrolada de veredas y asegurar pasillos de circulación. Por otro, se exigió a los puesteros que trabajan con alimentos —panes, masas tradicionales, rosquetes, api, chicha, calaveritas de azúcar— que cumplan con buenas prácticas de manufactura.
“Quien quiera vender comida u ofrendas alimentarias tiene que respetar normas básicas de higiene. No es solo tradición: es salud pública”, subrayó Lamas. El municipio, además, fiscaliza la manipulación de productos para evitar contaminación cruzada y controlar estados de conservación.

La feria está habilitada desde las 08:00 hasta las 14:00 y continuará también mañana y el sábado, acompañando el calendario ritual de las familias que preparan sus mesas para los Fieles Difuntos. Según Lamas, el criterio fue claro: dar lugar a todos los vendedores, pero con reglas. “Ofrecemos el espacio, ordenamos la traza y cuidamos que lo que se vende esté en condiciones. La idea es que el vecino compre con confianza”.
Flores naturales, coronas, ramos, velas, cruces, pan de ofrenda y elaboraciones típicas forman parte de la oferta que ya comenzó a moverse con fuerte demanda. El municipio recomienda comprar dentro de los sectores habilitados y no en puntos informales sin control sanitario.
Este operativo consolida una línea de gestión: acompañar la economía popular y, al mismo tiempo, formalizarla. En fechas de alto volumen comercial y emocional, la consigna del Ejecutivo es simple: respeto por la cultura, respeto por la salud y respeto por el vecino que camina y compra.
