La Quica, 25 de febrero del 2026 // La Municipalidad consolida un gesto institucional que ya es sello de gestión: reconocer en vida a quienes construyeron la identidad quiaqueña. Desde hace tres años, bajo la conducción del intendente Dante Velázquez, el área de Cultura lleva adelante homenajes que ya alcanzaron a 300 vecinos de todos los ámbitos sociales.

La Quiaca celebra sus 119 años con una decisión política que trasciende el calendario festivo: poner en el centro de la escena a su gente. En lo que va del ciclo de homenajes impulsado por la Municipalidad, ya son 300 los vecinos reconocidos por su aporte silencioso, constante y ejemplar a la historia viva de la ciudad.

No se trata de un acto protocolar más. Es una política sostenida que, desde hace tres años, forma parte del ADN de la gestión que encabeza el intendente Dante Velázquez. Un gesto que convierte a la institución central de la ciudad en protagonista activa del reconocimiento social, resaltando valores, trayectorias y presencias que moldearon la idiosincrasia quiaqueña.

El espectro es amplio y profundamente democrático: amas de casa nobles y abnegadas, porteros, policías, doctores, docentes, enfermeros, trabajadores de oficios, comerciantes, jubilados. No hay distinción de profesión ni jerarquía. El único requisito es haber estado, haber persistido, haber aportado con esfuerzo y coherencia al crecimiento de La Quiaca.

La secretaria de Cultura, Gabriela Arrieguez, destacó que este programa no solo honra a los vecinos, sino que también fortalece el sentido de pertenencia. “Es reconocer a quienes hicieron grande a la ciudad desde su lugar cotidiano. Son historias de vida que merecen ser contadas y celebradas”, expresó, subrayando que el homenaje en vida tiene un valor simbólico profundo.

Estos reconocimientos, acompañados por la Banda de Música y parte del gabinete municipal, se transformaron además en una manera efectiva de socializar los eventos del aniversario, convocando a la comunidad a participar activamente de las celebraciones.

La ciudad vive una antesala vibrante de lo que será la gran convocatoria por el 119° aniversario. La expectativa crece de manera épica en cada barrio, en cada visita, en cada saludo institucional. La memoria colectiva se activa y la comunidad se reconoce a sí misma en sus protagonistas.

La Quiaca no solo celebra años. Celebra historias. Celebra compromiso. Celebra ejemplo.
En tiempos complejos, donde el tejido social enfrenta desafíos permanentes, estos homenajes funcionan como un recordatorio poderoso: una ciudad se construye con obras, pero también con personas. Y cuando la institucionalidad se ocupa de reconocerlas, fortalece el presente y proyecta un futuro con identidad.
