La ciudad de La Quiaca se encamina a poner en marcha el que promete ser el plan vial más ambicioso de su historia reciente. Bajo el lema “Más asfalto y menos tierra”, el intendente Dante Velázquez anunció el inicio de un programa integral de pavimentación y bacheo que comenzará el próximo lunes, se ejecutará en cuatro etapas durante cuatro meses y abarcará distintos sectores estratégicos del ejido urbano. El anuncio fue realizado en conferencia de prensa junto a parte del gabinete y al equipo técnico municipal, con el objetivo de empezar a saldar una de las deudas históricas más sentidas por los vecinos.
La Quiaca, 10 de marzo del 2026 // La ciudad de La Quiaca empieza a transitar una nueva etapa en materia de infraestructura urbana. El intendente Dante Velázquez presentó oficialmente el plan integral denominado “Más asfalto y menos tierra”, una iniciativa que apunta a mejorar de manera profunda las arterias de la ciudad y que, según lo expresado por el propio mandatario, será el proyecto vial más elevado, integral e innovador en la historia quiaqueña.

El anuncio se realizó desde el despacho municipal, con la presencia de integrantes del gabinete, y dejó una señal política y de gestión clara: a partir del próximo lunes comenzará la ejecución de un esquema de intervención que contempla bacheo, pavimentación, mejoramiento de calzadas e intervención por zonas, con una duración estimada de cuatro meses y una organización en cuatro etapas.
Velázquez explicó que este proyecto fue estudiado en profundidad durante el año pasado y que surge de una necesidad evidente: responder al deterioro de las calles, a las dificultades de transitabilidad y a una precariedad que afecta por igual a vecinos, vehículos, turistas y personas con movilidad reducida. En ese marco, remarcó que la accesibilidad deficiente, el desgaste de los rodados y los problemas de circulación forman parte de una deuda histórica que la ciudad necesita resolver de una vez.

El jefe comunal detalló que el plan abarcará más de 1.500 metros lineales y más de 2.100 metros cúbicos de intervención, mediante trabajos con pavimento frío, pavimento caliente y en algunos sectores también con hormigón, según la necesidad técnica de cada calle. El objetivo central será corregir baches pronunciados, sellar juntas con materiales adecuados, nivelar sectores dañados y evitar que el agua siga deteriorando la estructura vial.
Durante la presentación, Velázquez exhibió los mapas correspondientes a las zonas 1, 2, 3 y 4, que marcarán el desarrollo progresivo de la obra. También aclaró que, por razones operativas, algunas arterias podrán ser atendidas en simultáneo con zonas diferentes, de acuerdo a la cercanía y optimización de los trabajos. El mensaje fue claro: no habrá improvisación, sino una planificación técnica que permita avanzar con criterio y eficacia.
El intendente aprovechó además para agradecer al Gobierno de la Provincia de Jujuy por el acompañamiento brindado, señalando que hubo una mano tendida para ayudar a resolver estas precariedades y para dar volumen a un proyecto que la ciudad venía madurando desde hace tiempo. También adelantó que en los próximos días se esperan visitas de autoridades provinciales para seguir garantizando la profundidad de esta intervención.

Por su parte, el ingeniero Emanuel Churquina, responsable de Obras y Servicios Públicos, brindó detalles técnicos sobre las causas del deterioro de la calzada. Explicó que una de las fallas históricas fue la falta de mantenimiento correctivo y preventivo, sumado a una mala ejecución en otros tiempos, donde no se sellaron correctamente las juntas del pavimento con materiales flexibles. Eso permitió que el agua de lluvia penetrara hasta la base, debilitando la estructura y provocando fisuras, levantamientos y baches cada vez más graves.
Churquina señaló que la obra contempla justamente corregir esas deficiencias: se sellarán juntas con brea o membrana asfáltica, se taparán baches importantes, se nivelarán bloques desfasados y se aplicarán soluciones específicas en cada sector. También indicó que las raíces de algunos árboles han contribuido a romper el pavimento, por lo que en ciertos casos será necesario retirar ejemplares o controlar su crecimiento para evitar nuevos daños.

El funcionario pidió a los vecinos paciencia y comprensión, ya que la obra requerirá cortes parciales o totales de calles y el uso de herramientas ruidosas como martillos y rotopercutores. A la vez, convocó a la colaboración comunitaria, especialmente en lo referido a las veredas, pidiendo retirar escombros y elementos que dificulten el paso, sobre todo en un período donde la circulación escolar se intensifica.
En cuanto a la organización de los trabajos, Churquina precisó que se conformarán cuatro grupos de seis personas, distribuidos entre zona norte y zona sur, con la meta de acondicionar la totalidad de las calles incluidas en el programa. Estimó que cada etapa podría demandar alrededor de un mes, aunque eso dependerá del estado particular de cada arteria. También aseguró que, si el trabajo se ejecuta correctamente, la intervención puede ofrecer una duración de entre cuatro y seis años, siempre que luego se acompañe con mantenimiento anual.
Velázquez agregó que, además del plan principal, el municipio trabajará en paralelo sobre otros puntos sensibles, como la León Giego, una arteria de doble circulación muy utilizada y con una deuda histórica de intervención. También aclaró que obras como Patricias Argentinas y Prolongación Árabe Siria no están paralizadas, sino atravesando un tiempo necesario de compactación y consolidación del terreno tras las lluvias, para garantizar que la ejecución futura sea firme y duradera.
El intendente cerró con un mensaje de unidad, llamando a dejar de lado las mezquindades y las diferencias partidarias para empujar todos juntos por el bien de La Quiaca. Ratificó que la ciudad necesita una presencia efectiva del Estado y que este plan marca el comienzo de una nueva etapa, donde la esperanza, la paciencia y el compromiso colectivo serán claves para transformar la realidad urbana.
Con esta decisión, La Quiaca busca dejar atrás décadas de precariedad vial y encarar un proceso de mejoramiento concreto que impactará en la transitabilidad, la seguridad, la imagen urbana y la calidad de vida de los vecinos. El próximo lunes, con el arranque de las tareas, comenzará a medirse en la calle el alcance real de una promesa fuerte: menos tierra, más asfalto y una ciudad en marcha hacia otra escala de infraestructura.
