Vecinos del barrio Usina de La Quiaca denunciaron la rotura de un caño cloacal en la zona cercana al río Toro Ara, sobre la continuación de calle Cabildo. Advierten que el derrame genera un foco de contaminación en un sector transitado diariamente por residentes y estudiantes, situación que se agrava por el arrojo de basura, escombros y hasta animales muertos.
La Quiaca. Vecinos del barrio Usina de La Quiaca manifestaron su preocupación por la rotura de un caño cloacal que estaría provocando contaminación en las inmediaciones del río Toro Ara, en un sector utilizado diariamente como paso alternativo por residentes, estudiantes y peatones.
La situación fue expuesta por el vecino Fernando Yugra, quien dio a conocer el reclamo de quienes viven y transitan por la zona, especialmente sobre la continuación de calle Cabildo, en cercanías del cauce del río.
Según señalaron los vecinos, el problema viene generando un foco contaminante que crece con el paso de los días, afectando no solo el ambiente del sector, sino también la calidad de vida de las familias que residen en las proximidades.

El lugar es utilizado como camino alternativo por estudiantes y vecinos que deben circular por la zona, por lo que la exposición al olor, los líquidos cloacales y la presencia de residuos se volvió una preocupación cotidiana.
A la rotura del caño se suma otro problema: la falta de conciencia de algunas personas que arrojan basura en el sector, agravando aún más el cuadro sanitario y ambiental.

Los vecinos también denunciaron que comenzaron a depositarse camionadas de tierra y escombros, lo que deteriora el espacio y complica cualquier intervención ordenada para recuperar el sector.
La situación se vuelve todavía más delicada por la presencia de personas que, según denunciaron, acuden al lugar para enterrar mascotas muertas, generando un riesgo adicional para la salud pública.
Desde el barrio Usina piden una intervención urgente de las áreas correspondientes para reparar el caño cloacal, limpiar el sector y evitar que el problema continúe creciendo.

El reclamo apunta también a la necesidad de controlar el arrojo de residuos y escombros, ya que la contaminación no solo proviene del desperfecto cloacal, sino también de conductas irresponsables que dañan el ambiente urbano.
Los vecinos consideran que se trata de una zona sensible, por su cercanía al río y por el tránsito permanente de personas, especialmente niños, jóvenes y familias que utilizan ese recorrido en su vida diaria.
La comunidad solicita respuestas concretas para evitar que el foco infeccioso se transforme en un problema mayor, especialmente en una época del año donde las bajas temperaturas no impiden la acumulación de residuos y contaminación.
El pedido central es claro: reparación del caño, limpieza integral, control municipal y concientización vecinal para recuperar un espacio que forma parte del tránsito cotidiano de muchas familias quiaqueñas.
