La coordinadora de Industrias Culturales, Florencia Cari, destacó la jornada de Pachacine realizada en el Complejo Cultural Manka Fiesta, donde jóvenes quiaqueños compartieron una selección de producciones audiovisuales realizadas en Jujuy y reconocidas dentro y fuera del país. La propuesta combinó cine, identidad, educación ambiental y formación artística, reafirmando a La Quiaca como un punto activo de circulación cultural en la Puna.
La actividad tuvo un fuerte componente pedagógico y comunitario. Participaron jóvenes del Club Ecológico y estudiantes vinculados a Ciencias Naturales, quienes pudieron acercarse a obras cinematográficas jujeñas que dialogan con el cuidado del ambiente, la Pachamama y la identidad local. “Difundir el arte jujeño a través de piezas audiovisuales y promover el cuidado de nuestra Madre Tierra nos llena de alegría”, expresó Cari al valorar la respuesta de los participantes.

Pachacine permitió mostrar en La Quiaca una parte de un circuito audiovisual que recorre distintas regiones de la provincia. La propuesta ya tuvo presencia en el Ramal y en la capital jujeña, y su llegada a la Puna amplía una política cultural que busca descentralizar contenidos y acercar producciones de alto nivel a públicos que muchas veces quedan fuera de los grandes circuitos de exhibición.
Uno de los puntos más destacados de la jornada fue la calidad de las obras proyectadas. Cari remarcó que se trata de producciones realizadas por técnicos, licenciados y realizadores jujeños que han alcanzado reconocimiento nacional e internacional. Según explicó, varias de esas piezas recorrieron festivales y espacios de exhibición en distintos países, llevando una imagen de Jujuy al mundo y consolidando el crecimiento de la provincia como polo audiovisual.
La coordinadora también subrayó el impacto que provoca en los jóvenes descubrir que ese nivel de realización fue alcanzado por artistas de su propia provincia. “Es hecho por jujeños y para el mundo entero”, señaló, destacando que acercar esas experiencias permite mostrar que desde Jujuy también es posible producir obras capaces de competir y ser reconocidas en escenarios internacionales.
La jornada en el Complejo Cultural Manka Fiesta no se limitó al cine. También se desarrollaron instancias de capacitación vinculadas al Salón Provincial, con la participación del magíster Marcelo Coca, orientadas a futuros artistas y emergentes en disciplinas como cerámica, dibujo, medios alternativos, instalaciones y escultura. De esta manera, el espacio cultural quiaqueño volvió a reunir exhibición, formación y proyección artística en una misma agenda.
La llegada de Pachacine confirma además el rol creciente del Complejo Cultural Manka Fiesta como plataforma para la circulación del arte y la cultura en el norte provincial. Cine, formación, identidad y territorio confluyeron en una tarde donde La Quiaca pudo mirar producciones hechas por jujeños, reconocer su calidad y comprobar que desde la Puna también se puede formar parte de una cultura que se proyecta al país y al mundo.
