La intendenta de Humahuaca cuestionó aspectos del proyecto de coparticipación municipal y pidió una distribución equitativa por regiones. Advirtió sobre la dependencia de las asistencias financieras, rechazó asumir el aguinaldo sin recursos suficientes y planteó preocupación por el financiamiento de las actividades locales.
El debate por la postergada Ley de Coparticipación Municipal abrió una discusión decisiva para la Quebrada y la Puna: cómo garantizar que el reparto de fondos contemple las necesidades de los municipios pequeños y las comisiones municipales. La intendenta de Humahuaca, Karina Paniagua, expresó reparos al proyecto impulsado por el Gobierno provincial y reclamó una distribución con equilibrio regional. “Los municipios más grandes se van a beneficiar más que los pequeños, y mucho menos las comisiones municipales”, advirtió.
La discusión comenzó formalmente en la Legislatura, con la participación de intendentes de distintos puntos de Jujuy y el trabajo conjunto de las comisiones de Finanzas y Asuntos Institucionales. Allí se abrió una instancia para recibir observaciones y modificaciones antes de avanzar con nuevas reuniones. La norma busca dar previsibilidad a las administraciones locales, en un debate que involucra población, territorio, servicios y necesidades de cada comunidad.
Paniagua centró sus objeciones en la fórmula que identificó como el punto 5 del proyecto. Según su interpretación, ese esquema favorecería a los municipios de mayor concentración poblacional de los Valles, en detrimento de las localidades de la Quebrada, la Puna y las comisiones municipales. Su planteo requiere una respuesta técnica y pública: conocer cuánto recibiría cada jurisdicción, con qué indicadores se calcularían los coeficientes y qué mecanismos permitirían compensar las desigualdades territoriales.
Desde el norte jujeño, la discusión tiene una dimensión que excede la cantidad de habitantes. Las distancias, la dispersión de las comunidades, el mantenimiento de servicios y las demandas estacionales deben tener lugar en la evaluación. Una localidad pequeña también necesita sostener su funcionamiento cotidiano y atender a quienes viven lejos de los centros urbanos. Incorporar esas condiciones al debate permitiría determinar si la fórmula propuesta ofrece respuestas suficientes para todo el territorio.
La intendenta describió la situación financiera de Humahuaca con una expresión contundente: “Necesitamos la coparticipación para no seguir siendo rehén de las asistencias financieras mensuales, las cuales hoy usamos íntegramente para cubrir sueldos”. El reclamo pone sobre la mesa una cuestión central: la posibilidad de contar con ingresos previsibles para planificar servicios, mantenimiento y obras, además de afrontar las obligaciones salariales.
Paniagua también calificó como “inconcebible” la posibilidad de transferir a los municipios el pago del aguinaldo sin los fondos correspondientes. Asimismo, advirtió sobre el impacto de eliminar tasas municipales específicas sin prever una compensación en el reparto. Ambas objeciones apuntan al mismo problema: cualquier modificación de responsabilidades o ingresos debe acompañarse de una estimación clara de sus efectos sobre las cuentas locales.
Desde el Ejecutivo provincial, el secretario de Egresos Públicos, Fortunato Daher, sostuvo que la propuesta busca contemplar las diferencias regionales y fortalecer la equidad entre municipios. Ese objetivo declarado ofrece un punto concreto para contrastar las observaciones de Humahuaca: publicar simulaciones del reparto, explicar los criterios y discutir las correcciones necesarias antes de sancionar la ley.
La preocupación también alcanza a la organización del Carnaval 2027, ante los costos que deberán afrontar las comparsas y agrupaciones. Esa inquietud muestra cómo las decisiones financieras repercuten sobre actividades culturales que movilizan trabajo, comercio y turismo. No supone que la celebración esté suspendida, pero sí plantea la necesidad de anticipar acuerdos y definir qué acompañamiento podrá sostener el municipio.
Para la Quebrada y la Puna, una ley de coparticipación será un avance si ofrece autonomía efectiva y condiciones para prestar mejores servicios. El planteo de Paniagua merece incorporarse al debate junto con las posiciones de los demás municipios y comisiones municipales. Desde este territorio, la pregunta es concreta: cómo construir un reparto que reconozca las necesidades de cada comunidad y permita que vivir en una localidad pequeña no signifique tener menos oportunidades.
