Este sábado 25 de enero, La Quiaca se vestirá de fiesta para recibir por primera vez a los alegres de Uquía en la tradicional “bajada de los diablos” que tendrá lugar en el Mirador sobre la Ruta N°5. La actividad, organizada por el municipio quiaqueño bajo la dirección de la Dra. Fabiana González, Jefa de Gabinete, marca un hito cultural en la región al unir las tradiciones de la Quebrada y la Puna en un evento cargado de historia, música y color.
Un evento que une culturas
En una conferencia de prensa realizada esta mañana, González destacó el esfuerzo de las comparsas locales y los alegres de Uquía por llegar a un consenso y presentar un espectáculo conjunto que celebra las raíces culturales de ambas regiones. “El carnaval nos unifica, y esta es una oportunidad para recordar que estas tradiciones nacieron aquí en La Quiaca. Estamos recuperando nuestra historia para ofrecerla a la comunidad y a los visitantes”, señaló.
El intendente Dante Velázquez también envió un mensaje de agradecimiento, subrayando la importancia de recuperar las tradiciones que se fueron diluyendo con el tiempo. “Este evento no solo celebra el carnaval, sino también nuestra identidad como pueblo”, expresó a través de González.
La bajada de los diablos: un espectáculo inédito
La jornada comenzará a las 15 horas con la bajada de los diablos desde el Cerro del Mirador. Más de 60 diablos disfrazados realizarán un ritual sagrado para pedir permiso a la Pachamama antes de descender bailando hacia la feria de la manca fiesta, donde serán recibidos por las comparsas locales en un encuentro festivo conocido como el “topamiento”.

Ermelinda Gutierrez, representante de los alegres de Uquía, explicó la profundidad espiritual del evento: “Este es un ritual íntimo y sagrado. No solo está presente el diablo en cada disfraz, sino también nuestra conexión con la tierra y nuestra historia. Queremos que los quiaqueños sientan esta energía”.
Una fiesta para todos
La organización del evento ha cuidado cada detalle para garantizar que sea una experiencia inolvidable para la comunidad. Durante la bajada, habrá grupos musicales animando el ambiente, y la feria de la manca fiesta ofrecerá comidas típicas como locro, empanadas y tamales para que el público disfrute mientras presencia el espectáculo.
La jornada culminará con un único baile en el salón del Zoom municipal, donde las comparsas y los diablos compartirán escenario con bandas locales como Tormenta y grupos invitados. César, representante de las comparsas quiaqueñas, invitó a toda la comunidad: “Este encuentro es un esfuerzo colectivo. Queremos que todos disfruten y se sientan parte de esta gran celebración cultural”.

Una tradición que regresa con fuerza
La bajada de los diablos no solo busca ofrecer un espectáculo, sino también recuperar el lugar de La Quiaca como cuna de tradiciones ancestrales que unen a la Quebrada y la Puna. “Este es solo el comienzo de algo grande”, dijo González al cierre de la conferencia. “Estamos construyendo un evento que no solo será recordado este año, sino que será una tradición para las próximas generaciones”.
La invitación está hecha: el sábado 25, La Quiaca será el epicentro de una fiesta cultural sin precedentes. Los diablos, las comparsas y toda la comunidad se unirán en una celebración que promete quedar grabada en la memoria colectiva.
