En un acto cargado de emoción y simbolismo, el intendente de La Quiaca, Dante Velázquez, encabezó la reinauguración del Hotel Municipal, en estos días obtendrá la categoría cuatro estrellas, y la inauguración de la infraestructura destinada a potenciar la venta mayorista en la ciudad. Rodeado de vecinos, autoridades provinciales y comerciantes, el intendente dejó un mensaje claro: La Quiaca no solo avanza, sino que se proyecta con visión de futuro, rescatando su identidad y transformando su realidad con obras concretas.
La jornada fue más que una celebración. Fue la demostración de que cuando hay planificación, coordinación y un compromiso genuino entre provincia y municipio, las promesas se convierten en realidades. “Quiero agradecer a Dios, que nos bendice todos los días y nos da la sabiduría para generar no solo anuncios, sino realidades en tiempos que son complicados”, expresó Velázquez, dejando en claro que estos logros son el resultado de una gestión que escucha y responde a las necesidades de los quiaqueños.
El Hotel Municipal, símbolo del resurgimiento turístico de La Quiaca, ahora es una referencia para quienes visitan la región. Su modernización no solo mejora la oferta hotelera, sino que fortalece la proyección de la ciudad como un punto estratégico en el mapa del turismo y el comercio regional. “El mundo busca nuevos destinos y nosotros debemos estar preparados. La Quiaca tiene historia, cultura y un potencial enorme que debemos potenciar”, afirmó Velázquez, destacando que el turismo no es solo una actividad de recreación, sino una herramienta clave para el desarrollo económico.
En la misma línea, el intendente ponderó la inauguración de la infraestructura destinada a los vendedores mayoristas de frutas y verduras, un sector clave en la economía local. La obra, que abarca 900 metros cuadrados, es el resultado de una apuesta conjunta entre comerciantes y el municipio. “Ellos pusieron su esfuerzo económico y nosotros, la construcción y la mano de obra. Hoy vemos el resultado: un espacio digno, con condiciones adecuadas para que puedan trabajar sin perder mercadería y con más comodidad”, resaltó Velázquez.
Más allá de las obras puntuales, el intendente dejó en claro que su visión para La Quiaca es de largo plazo y que no se trata de anuncios aislados, sino de una estrategia integral. Habló del impacto que tendrán los corredores bioceánicos en la economía local y de la necesidad de fortalecer la conectividad y la infraestructura vial para aprovechar la oportunidad que se avecina. “Estamos lejos, pero eso no significa que quedemos afuera. Debemos integrarnos, sentarnos en la mesa de negociación y hacer valer nuestra posición estratégica”, enfatizó.
Velázquez también puso en valor la identidad multicultural de La Quiaca, una ciudad que ha sido moldeada por diversas corrientes migratorias y que hoy se posiciona como un punto clave en la frontera. “Nuestra ciudad ha sido forjada por personas de distintos orígenes, y eso nos hace únicos. Debemos mirar hacia adelante sin renegar de lo que somos, sino tomando fuerza de nuestras raíces”, manifestó con orgullo.
El discurso del intendente no solo fue un repaso de obras y proyectos, sino un llamado a la unidad y al compromiso. “Debemos trabajar más y quejarnos menos. La gente necesita respuestas y debemos darlas con hechos”, sentenció. Y entre esos hechos, adelantó un ambicioso plan de pavimentación que buscará mejorar la accesibilidad y la infraestructura vial de la ciudad con el apoyo de la provincia y financiamiento internacional.
La jornada cerró con un mensaje de confianza en el futuro: “Si este hotel consigue su cuarta estrella, será un triunfo. Y si no, volveremos a intentarlo. Porque de eso se trata gobernar: de insistir, de mejorar, de no bajar los brazos”. Y con esas palabras, La Quiaca reafirma su camino hacia el crecimiento, demostrando que con planificación y trabajo conjunto, la transformación es posible.
