Desayuno patrio, números artísticos y un mensaje de soberanía e identidad marcaron la jornada educativa en los tres turnos de la institución.
La Escuela de Comercio de La Quiaca se convirtió este 25 de Mayo en el corazón de una jornada cargada de emoción, memoria y sentido patrio. En un contexto desafiante para el país, la comunidad educativa reafirmó su compromiso con los valores fundacionales de la Nación Argentina a través de un acto conmemorativo que se desarrolló en los tres turnos escolares —mañana, tarde y noche—, impulsado por el equipo directivo y encabezado por la vice directora Rosa Nieve.
Las actividades comenzaron con un desayuno tradicional en el que se compartieron buñuelos elaborados con esfuerzo por el personal administrativo, auxiliar y miembros de la comunidad, quienes se hicieron presentes incluso en domingo. La jornada continuó con el acto protocolar, en el que se izó la bandera nacional, se entonó el Himno Argentino y se compartieron discursos reflexivos sobre el presente de la patria.
“La conmemoración del 25 de Mayo es también una invitación a mirar nuestra realidad y pensar cómo mejorarla. En estos tiempos tan difíciles, es fundamental recordar nuestros derechos y deberes como ciudadanos argentinos”, expresó Rosa Nieve en diálogo con los medios locales. Destacó, además, la claridad del mensaje pronunciado por el profesor del área de informática, quien instó a una mirada crítica del presente político, económico y social del país.
El acto también incluyó la presentación de números artísticos realizados por los propios estudiantes, quienes ofrecieron representaciones teatrales y expresiones culturales que emocionaron al público presente. La vice directora agradeció al personal docente y no docente por su compromiso, al equipo de informática por la organización, y a los estudiantes por su entusiasmo y participación.
Esta conmemoración no fue un hecho aislado: durante toda la semana previa, el municipio de La Quiaca acompañó con el embanderamiento de espacios públicos, fomentando en los jóvenes un sentimiento de pertenencia y orgullo nacional. “La patria no se celebra solo un día; debe vivirse los 365 días del año. Y más aún en estas tierras de frontera, donde también asisten alumnos del lado boliviano, es esencial fortalecer la identidad argentina”, subrayó Nieve.
La Escuela de Comercio no solo recordó un hecho histórico; lo vivió como una oportunidad de reafirmar su rol pedagógico, de formación ciudadana y soberana. En un país donde muchas veces cuesta reconocerse en lo propio, este tipo de actos representan una semilla de conciencia y orgullo nacional. Como dijo la vice directora: “Habitar el suelo argentino es un privilegio, pero también una responsabilidad. Educar es también hacer respetar nuestra soberanía”.
En La Quiaca, la educación sigue siendo bandera. Y cada 25 de Mayo, una promesa renovada.
