Con la llegada del invierno, la ciudad de La Quiaca se encuentra en estado de prevención activa frente a múltiples amenazas estacionales. El comisario Alfredo Cala, responsable del cuartel de bomberos local, brindó un contundente mensaje a la comunidad sobre tres riesgos que requieren máxima atención: la intoxicación por monóxido de carbono, los incendios de pastizales y las ráfagas de viento que se intensifican entre julio y agosto.
“Estamos en plena temporada invernal y la prioridad es prevenir situaciones trágicas”, afirmó Cala. En ese marco, explicó que uno de los mayores peligros domésticos es el uso de artefactos de combustión a llama libre —como cocinas, garrafas o braseros— en ambientes mal ventilados. “Estos dispositivos consumen oxígeno y generan monóxido de carbono, un gas que no tiene color, olor ni sabor, pero que intoxica y puede matar en silencio”, advirtió.
Los síntomas iniciales, como dolor de cabeza, somnolencia o náuseas, suelen confundirse con un resfrío común. “Si encendimos una estufa o una cocina y sentimos esos síntomas, tenemos que sospechar. La ventilación es clave para salvar vidas”, sostuvo el jefe de bomberos.
Además del riesgo en los hogares, Cala informó que el equipo de bomberos tuvo que intervenir recientemente en un incendio de pastizales en el barrio Santa Clara. “Afortunadamente logramos contenerlo antes de que alcanzara viviendas cercanas, pero este tipo de siniestros se están volviendo más frecuentes debido a la baja humedad y la acumulación de malezas secas”, explicó. El comisario instó a la población a evitar la quema de basura o restos vegetales, especialmente en zonas rurales donde el fuego puede propagarse rápidamente y causar daños irreparables a la flora, fauna y producción ganadera.
En este contexto, también hizo un llamado urgente por la alerta amarilla emitida por el Servicio Meteorológico Nacional, que anticipa fuertes vientos para las próximas jornadas. “Ya estamos entrando en la época de ráfagas prolongadas y muy intensas. Por eso pedimos a todos que revisen techos, fijaciones de chapas, carteles publicitarios y cualquier estructura que pueda desprenderse y provocar accidentes”, remarcó.
Cala recordó que julio y agosto son los meses más críticos en cuanto a vientos en la región. “Estamos a tiempo de actuar. Un techo mal asegurado puede causar una tragedia. La prevención es responsabilidad de todos”, concluyó.
Desde el cuartel de bomberos se informó que se mantendrán operativos y patrullajes preventivos en distintos sectores de la ciudad, y que están disponibles para consultas o denuncias ante situaciones de riesgo. Se recomienda también a las familias no dejar niños ni adultos mayores solos en ambientes calefaccionados sin ventilación.
La ciudad de La Quiaca entra así en una etapa clave donde la conciencia comunitaria, el respeto por las indicaciones y la prevención son herramientas fundamentales para cuidar la vida y el entorno.
