La energía de los niños, la calidez de los barrios y la potencia de la imaginación volvieron a encontrarse en el corazón del barrio El Milagro, con una nueva jornada del taller “TransformARTE ”, organizado por el área de Desarrollo Social del Municipio de La Quiaca. A pedido de los padres, la actividad regresó esta semana con una propuesta renovada que transformó botellas, cartones y telas en objetos útiles, coloridos y sorprendentes.
Un taller que inspira desde el reciclado

Bajo la coordinación de Marianela Castillo y con la colaboración de las docentes Griselda Laime y Rosmery Vargas, la tarde se llenó de entusiasmo y trabajo en equipo. Los niños del barrio se sumaron con entusiasmo al desafío de crear carteritas, porta celulares, puff y más a partir de materiales reciclados.
Con apenas cuatro botellas de plástico de tres litros, los chicos construyeron pequeños puff —a los que llamaron “cusitos”— rellenos de cartón, bolsas y telas que daban estructura a las creaciones. Luego, forraron con cartón y tela, y cosieron con lana para reforzar y embellecer. “En dos horas y media, ya tenés tu puff terminado”, explicó Marianela, mientras los más pequeños trabajaban concentrados y los más grandes desplegaban una imaginación desbordante.

La creatividad se multiplica cuando hay comunidad
La propuesta de Recrearte no solo entretiene: forma, educa, conecta generaciones. A lo largo de la tarde se sumaron madres, vecinos y familiares, aportando materiales, colaborando y disfrutando del entusiasmo de los chicos. Se armaron carteritas con goma eva, celulares de cartón, bolsos decorados y hasta objetos con utilidad cotidiana que demuestran que el reciclaje también puede ser belleza y utilidad.
La docente Rosmery Vargas destacó “el rol motivador que tuvo esta edición del taller, sobre todo en los chicos más grandes, que sorprendieron con su creatividad y compromiso.” La comunidad del barrio también hizo su parte: “Una mamá se acercó con más materiales para que los chicos pudieran seguir creando,” relató emocionada Griselda Laime.
Educación emocional, ambiental y social
Más allá de lo manual, “TransformARTE” cultiva valores esenciales: la colaboración, el cuidado del ambiente, el sentido estético, la autonomía y la capacidad de ver en los residuos una posibilidad de transformación. El taller no impone: invita a explorar, a imaginar y a compartir, volviendo al juego como forma de aprendizaje profundo.

“Acá no se trata solo de hacer por hacer. Se trata de recrear el entorno y la autoestima. De crear comunidad y dar herramientas para pensar el mundo de otro modo,” expresó Marianela al cierre de la jornada.
Con esta nueva edición de “TransformARTE”, el municipio reafirma su decisión de llevar políticas públicas culturales y sociales a cada rincón de la ciudad, especialmente a los barrios donde más se necesita crear oportunidades y abrazar el talento popular.
Porque en La Quiaca, la infancia se defiende creando.
