En respuesta directa a las demandas de los vecinos y vecinas de los distintos barrios de La Quiaca, el área de Alumbrado Público, bajo la dirección de Cristian Mamani, ha desplegado una semana de trabajo intenso con el objetivo de alcanzar una cobertura total en los reclamos vinculados al alumbrado urbano. Conocidos como “Los Dragones Eléctricos”, los trabajadores del área realizaron reemplazos y mantenimiento de luminarias en múltiples sectores, destacándose la instalación de nuevas lámparas de mejor calidad, recientemente adquiridas por el municipio.
Según Mamani, se trata de lámparas normalizadas, de marcas reconocidas y con prestaciones superiores, que representan una mejora visible en términos de iluminación nocturna y durabilidad. “Los vecinos van a notar la diferencia en las noches. Estamos cambiando todas las lámparas deterioradas por estos nuevos equipos. Y esta semana fue más que intensa, porque además venimos de una reunión con el centro vecinal de Lucas Arias y cumplimos al 100% con ese sector”, explicó el responsable del área.
El operativo no solo abarcó el recambio de luminarias, sino también tareas preventivas y correctivas de mantenimiento de los circuitos eléctricos, una labor fundamental para garantizar la seguridad, la visibilidad y el bienestar de los barrios. La meta, en palabras de Mamani, es clara: “cubrir el 100% de los reclamos y seguir trabajando día a día con la comunidad”. Para ello, remarcó que los reclamos pueden canalizarse a través de la Oficina de Obras Públicas del municipio, o directamente con él en caso de urgencias.
En paralelo, el área también se encuentra colaborando con la logística técnica de la feria de Santanita, un evento que crece año a año y que convoca a decenas de feriantes. En este marco, se instalaron dos tableros eléctricos especialmente destinados a proveer energía para los puestos. “La idea es facilitar las condiciones para que todos puedan participar. Solo pedimos que no se sobrecarguen con tantos aparatos eléctricos, para no dañar el sistema ni generar cortes”, señaló Mamani.
El trabajo de los Dragones Eléctricos se convierte así en un pilar del entramado urbano de La Quiaca, no solo por su capacidad técnica sino por la sensibilidad con la que responde al llamado de cada vecino. En tiempos de frío, cuando las noches se hacen más largas y el alumbrado se vuelve aún más esencial, el compromiso del municipio con el bienestar ciudadano se expresa a través de acciones concretas, visibles y sostenidas.
Este esfuerzo se enmarca en una política municipal de atención directa a los reclamos barriales, articulando recursos técnicos con diálogo vecinal. La transformación de la ciudad empieza por lo cotidiano: una lámpara que enciende, una esquina que deja de estar a oscuras, un vecino que vuelve a sentirse escuchado.
