Una práctica de gobierno cercana: escuchar para transformar
Cada miércoles en La Quiaca, el intendente Dante Velázquez abre las puertas del municipio para lo que ya se ha convertido en un ritual ciudadano: el espacio de audiencias con vecinos, dirigentes barriales y organizaciones sociales. Lejos de protocolos fríos y burocracias distantes, esta práctica se consolida como una herramienta real de participación, donde la palabra del pueblo es protagonista y los compromisos se firman con presencia.
Esta semana, Gabriela Puca, flamante presidenta del barrio La Cruz, ingresó al despacho municipal acompañada del respaldo simbólico de su comunidad. Su visita no fue casual ni protocolar: expuso con claridad la situación que atraviesan cientos de familias que aún carecen de servicios básicos como el cloacal, cuya gestión se encuentra demorada por la falta de planos firmados por la municipalidad. Ante su pedido, el intendente se comprometió a dar curso al reclamo con el área de Arquitectura y volver a reunirse con Gabriela el lunes siguiente, para avanzar en la resolución.
Día del Niño, representación y equidadAdemás, Gabriela aprovechó la ocasión para coordinar con el Ejecutivo local la participación de los niños y niñas del barrio La Cruz en la celebración del Día del Niño, que se realizará de manera centralizada en la Liga Quiqueña. Planteó la dificultad que enfrentan muchas madres que, por cuestiones laborales, no pueden llevar a sus hijos al evento. Se analizan medidas logísticas para garantizar el acceso equitativo, confirmando así que el festejo será verdaderamente para todos.Gabriela asumió hace poco como presidenta barrial, pero desde 2015 vive en La Cruz y conoce bien las demandas postergadas. “Antes era secretaria, pero nunca vine al municipio como ahora”, expresó, señalando que la gestión actual promueve un vínculo directo con los referentes vecinales, cosa que no sucedía en el pasado.
Gobernar escuchando: una decisión política
La práctica de los miércoles no es una simple reunión de agenda. Es una decisión política de apertura, transparencia y compromiso. El intendente Velázquez no solo escucha, sino que da seguimiento personal a cada planteo. Se articula con las áreas correspondientes, y vuelve a convocar a quienes pasaron por su despacho para asegurar que las respuestas lleguen. Esta rutina institucional es un ejemplo de gobierno territorializado, donde las necesidades reales no esperan papeles, sino hechos.
Una ciudad en obra, con ciudadanía presente
La Quiaca se construye todos los días. Y se construye así: con vecinos que toman la palabra, con dirigentes barriales que se empoderan, con un municipio que abre las puertas, y con un intendente que sabe que la mejor planificación comienza con la escucha. Las reuniones de los miércoles no son un gesto. Son la confirmación de un gobierno que no le teme al pueblo, porque sabe que solo con él se puede avanzar.
