Villazón y La Quiaca, 6 de agosto de 2025 — En el corazón andino, donde las fronteras son apenas un trazo simbólico en el mapa y las raíces culturales brotan desde lo más profundo de la tierra, la ciudad de Villazón celebró este 6 de agosto el bicentenario del Estado Plurinacional de Bolivia con un acto cargado de emoción, historia y mensaje político de unidad latinoamericana. El intendente de La Quiaca, Dante Velázquez, participó activamente en los festejos, reafirmando su compromiso con la integración de los pueblos del sur y la construcción viva de la Patria Grande.
La alcaldesa interina de Villazón, concejal Edith Colque López, expresó con fervor patriótico la trascendencia de estos 200 años de independencia. “Hoy celebramos el legado de Simón Bolívar, de Sucre, de Juana Azurduy, de Tupac Katari y de todos los libertadores que dieron su vida por un sueño: una patria libre, soberana y unida. Bolivia es el corazón de América, y desde aquí alzamos la voz para decir que nuestra historia continúa, que estamos de pie, con identidad, con democracia y con fuerza ancestral”, afirmó con orgullo.

Colque López, en representación del alcalde titular que se encuentra en Sucre en los actos centrales, reivindicó la riqueza natural, cultural y política de Bolivia: “Somos plurinacionales, diversos, fuertes en idiomas, tradiciones, gastronomía, en la Pachamama. Desde nuestros 36 pueblos originarios, seguimos construyendo soberanía alimentaria, energética y cultural. Y esta frontera, Villazón-La Quiaca, es el testimonio vivo de esa integración”.
El intendente Dante Velázquez, presente en los actos, fue destacado por su “activismo fervoroso en favor de la Patria Grande”, como lo definió Colque López. Su participación no fue simbólica, sino profundamente estratégica: La Quiaca representa la puerta argentina a ese universo andino que Bolivia enarbola con dignidad. Velázquez, que ya ha sostenido encuentros diplomáticos y culturales con autoridades bolivianas, se mostró conmovido por el espíritu del bicentenario. “Es nuestra tarea histórica convertir esta hermandad en una oportunidad de desarrollo común, con democracia real, participación ciudadana e igualdad. No hay fronteras cuando los pueblos laten al mismo ritmo”, sostuvo.
Los actos incluyeron la tradicional misa y té deum, desfile cívico, ofrendas florales y danzas ancestrales. Desde el norte argentino, medios y representantes institucionales acompañaron el evento, reforzando el compromiso bilateral entre ambos pueblos hermanos.
En su alocución, Colque López remarcó un mensaje político potente: “Bolivia, a 200 años, no solo celebra. Bolivia interpela. A la región y al mundo. Porque nuestros recursos naturales como el litio, nuestras tierras fértiles, nuestras danzas, lenguas y costumbres no son mercancía: son patrimonio vivo. Y desde aquí, desde el Alto Perú, decimos que el tiempo de la sumisión ha terminado. El siglo XXI nos llama a liderar una nueva emancipación desde el sur”.
El acto cerró con danzas típicas como la morenada, tinkus y caporales, reafirmando que la historia también se celebra bailando. Una generación viva, en plena frontera, levantó la wiphala y la celeste y blanca como un solo estandarte. La Patria Grande no es un mito, es una promesa que empieza a cumplirse en Villazón y La Quiaca.
