Un modelo de cercanía y gestión vecinal
Cada miércoles en La Quiaca, el despacho del Intendente Dante Velázquez se convierte en un puente entre la ciudadanía y el gobierno municipal. Esta semana, vecinos del barrio San Martín volvieron a vivir una experiencia de diálogo abierto y constructivo, en la que fueron escuchados, acompañados y alentados a seguir participando activamente en la vida pública.
En representación del barrio, Rubén y Lorena compartieron sus impresiones tras la reunión. “Una nueva audiencia muy positiva. Nos acercamos con planteos concretos, sin vueltas, y el Intendente nos escuchó con mucha predisposición. Nos vamos con una respuesta alentadora”, expresó Rubén, destacando que ya es la tercera vez que encuentran una recepción amable y resolutiva en el Ejecutivo local.
Compromiso con la comunidad: aniversario y Día del Niño
Lorena, por su parte, expuso los pedidos relacionados con el próximo aniversario del barrio, entre los que se encuentra la solicitud de una banda musical para la serenata, así como el apoyo logístico y cultural para una chocolatada por el Día del Niño, prevista para el 17 de agosto. “El Intendente nos aseguró su acompañamiento y vamos a estar presentes en cada actividad, con orgullo y alegría”, comentó.

Confianza que se construye con hechos
Lo que más destacaron los vecinos fue la constancia y apertura institucional: cada vez que tocaron la puerta, fueron recibidos con respeto, atención y respuestas. “No queremos sonar soberbios, pero esta ya es la tercera vez que venimos, y siempre hubo disposición y resultados”, afirmó Rubén.
Este tipo de acciones fortalecen el vínculo entre el gobierno municipal y los ciudadanos, promoviendo una participación real, tangible y cotidiana, lejos de los formalismos vacíos. En La Quiaca, se gobierna con el oído en la calle y el corazón en el territorio.
El barrio San Martín sigue creciendo con unidad y gestión
Los vecinos se van con tareas por realizar, como la presentación de notas complementarias, pero también con la certeza de que las puertas están abiertas y de que el trabajo en equipo entre comunidad y municipio no es un slogan, sino una política real. Así, barrio por barrio, se consolida una gestión participativa y federal desde lo local.
