En la gélida mañana patria de este 23 de agosto, La Quiaca se vistió de memoria y calor humano para conmemorar el Éxodo Jujeño. La Municipalidad, a través del Área de Desarrollo Social, brindó un acompañamiento especial a los vecinos que se acercaron a participar del acto y desfile cívico militar.

Como gesto de cercanía y cuidado, se ofreció chocolate caliente y buñuelos a todos los presentes, una iniciativa que permitió templar los cuerpos y el espíritu en esta jornada de recuerdo histórico. Los puntos de reparto se instalaron estratégicamente: uno sobre la Avenida de los Estudiantes, cerca de la plaza central, y otro en la intersección de Avenida Independencia con la peatonal Belgrano, asegurando que cada ciudadano pudiera acceder al obsequio.
El acompañamiento de la Municipalidad no solo destacó la importancia de mantener vivas las tradiciones patrias, sino que también reafirmó el compromiso con la comunidad, recordando que la memoria del sacrificio y la valentía del pueblo jujeño se celebra y se siente en cada rincón de La Quiaca.
El chocolate caliente y los buñuelos se convirtieron en símbolos de unidad y fraternidad, recordando que la historia se honra también con gestos de cercanía y afecto hacia quienes participan activamente de la construcción de la memoria colectiva.
