La Escuela N° 297 “Tierra del Fuego”, de la localidad de Piedra Negra, recibió una jornada de educación vial impulsada por el Municipio de La Quiaca, a través de la Dirección de Tránsito. Con el Parque Temático Vial, los alumnos pudieron aprender de manera práctica y recreativa sobre semáforos, sendas peatonales, señales y normas básicas para circular con seguridad cuando visitan la ciudad. La actividad combinó enseñanza, juego y humor como herramientas para formar ciudadanos responsables desde la infancia.
La Quiaca. El Municipio de La Quiaca llevó una jornada especial de educación vial hasta la localidad de Piedra Negra, donde funciona la Escuela N° 297 “Tierra del Fuego”. Allí, alumnos de distintos parajes participaron de una actividad didáctica destinada a conocer y comprender las principales reglas de tránsito que deben respetar cuando se trasladan hacia zonas urbanas.
La propuesta llegó a través del Parque Temático Vial de la Dirección de Tránsito municipal, un espacio educativo pensado para que los niños aprendan jugando. Semáforos, sendas peatonales, señales, cruces y situaciones cotidianas fueron parte de una experiencia que buscó acercar conocimientos básicos de seguridad vial de una manera clara, entretenida y cercana.

La directora de la institución, Mariela Tacacho, destacó la importancia de que este tipo de actividades lleguen también a las escuelas rurales. Según contó, la escuela recibe a 13 alumnos de diferentes parajes de la zona, y uno de ellos camina alrededor de 30 minutos todos los días para poder asistir a clases.
“Creímos conveniente traer esta propuesta para que los niños puedan vivenciar lo que son las reglas de tránsito y comprender por qué son tan importantes. Aunque estamos cerca de la ciudad, muchos chicos se encuentran con semáforos, avenidas y sendas peatonales cuando viajan con sus familias, y es fundamental que sepan cómo actuar”, expresó la directora.

La vida escolar en Piedra Negra conserva características propias de la ruralidad jujeña. La jornada comienza a las 9:15, con desayuno y luego el trabajo pedagógico organizado por áreas. Dos docentes acompañan el proceso de aprendizaje de primero a séptimo grado, junto a profesores de materias especiales como Educación Física, Inglés, Música y Educación Bilingüe Quechua.
Ariel Rodríguez, director de Tránsito de La Quiaca, subrayó que la educación vial no debe quedar limitada al centro urbano. “Nuestra tarea es salir también a las zonas rurales. Los chicos viajan, cruzan calles, acompañan a sus padres y necesitan saber cómo cuidarse. Cuando el aprendizaje se combina con recreación, juegos y participación, los niños incorporan mejor las normas”, señaló.

Uno de los protagonistas de la jornada fue “Payasito”, empleado de la Dirección de Tránsito que utiliza el humor como herramienta pedagógica. Con juegos, gestos, risas y explicaciones simples, logró captar la atención de los alumnos y transformar una clase de normas viales en una experiencia participativa. “Cuando un chico se ríe, escucha más; y cuando escucha jugando, aprende mejor. El humor también puede salvar vidas si ayuda a que un niño recuerde cómo cruzar una calle o respetar un semáforo”, expresó.
La jornada dejó una fuerte señal sobre la importancia de acercar políticas públicas a cada rincón del territorio. En Piedra Negra, la educación vial no fue una charla lejana ni un folleto más: fue una experiencia concreta para que los chicos aprendan a cuidarse, a respetar las normas y a moverse con mayor seguridad cuando visitan La Quiaca u otras ciudades. La prevención también empieza en la escuela.
