En el Día del Maestro, la ciudad de La Quiaca vivió una jornada de emoción y reconocimiento. En un acto que reunió a instituciones educativas, fuerzas vivas, concejales, abanderados, vecinos y la Banda de Música Municipal, el intendente Dante Aníbal Velázquez ofreció un discurso cargado de memoria, historia y compromiso con la docencia en la alta puna.
El sentido profundo de la fecha
Velázquez recordó los orígenes de la conmemoración, vinculada al fallecimiento de Domingo Faustino Sarmiento, a quien definió como una figura contradictoria del siglo XIX:
“La figura de Domingo Faustino Sarmiento es una figura muy contradictoria, pero hay que ponerla en el contexto de su tiempo. Supo enarbolar la bandera de la educación pública, libre y laica, aunque también expresó posturas que no comprendieron el interior, los gauchos y los pueblos originarios”.
Para el intendente, más allá de las controversias históricas, la fecha no debe centrarse en una persona, sino en la labor cotidiana de miles de docentes:
“Hoy 11 de septiembre no se celebra a una figura. Es el reconocimiento a la labor, al apostolado de todos los maestros y maestras”.
La docencia como apostolado
Con palabras de tono épico, Velázquez resaltó el valor de la tarea educativa en contextos adversos:
“Educar es un apostolado, es abrazar con palabras y gestos la vida de niños, adolescentes y adultos que aún buscan su lugar en la educación”.
Y en una advertencia clara ante los desafíos actuales, afirmó:
“La educación tiene que seguir siendo pública, tiene que seguir siendo solidaria, tiene que seguir siendo laica y abrazadora de toda la comunidad”.
Reconocimiento a la docencia de la puna
El intendente dedicó un tramo de su discurso a los maestros que ejercen en las condiciones más difíciles, en las escuelas rurales y de frontera:
“Hacer docencia en los rincones más recónditos de la Argentina, en nuestra puna, es una tarea compleja y muchas veces heroica”.
También rindió homenaje a maestras jubiladas recientemente visitadas en sus hogares:
“Más que jubiladas son maestras y madres, porque dejaron cientos de hijos en las aulas y en la vida”.
Ocho frases emblemáticas de su discurso
“Hoy no se celebra a una persona, sino al apostolado de todos los maestros y maestras.”
“La figura de Sarmiento es contradictoria, pero enarboló la bandera de la educación pública, libre y laica.”
“Educar es un apostolado: acompañar en la vida, en las emociones y en los sueños de cada estudiante.”
“No permitamos que se atropelle a los maestros; la educación es servicio a la comunidad, no servidumbre.”
“La puna es un ejemplo vivo de la complejidad y la grandeza de la tarea docente.”
“La educación tiene que seguir siendo pública, solidaria y laica, abrazadora de toda la comunidad.”
“Les debemos mucho a los maestros: por ellos estamos donde estamos.”
“Honremos a nuestras maestras y maestros, porque en cada uno de ellos late el futuro de la Argentina.”
Un llamado a la comunidad
En la parte final, Velázquez elevó su voz como hijo de la puna y como ciudadano agradecido:
“Pido encarecidamente a toda la comunidad que abrace el ideario de estos docentes. Ellos también tienen corazón, familia y sentimientos. Son la raíz y el horizonte de nuestra ciudad”.
Una celebración con valor colectivo
El acto no solo fue un homenaje, sino una reafirmación de que la educación es la columna vertebral del desarrollo en la frontera norte del país.
La emoción de los presentes, los abrazos a las maestras homenajeadas y las palabras del intendente marcaron una jornada en la que La Quiaca puso en el centro de su identidad a sus docentes.