En la provincia de Jujuy, el compromiso de la juventud con la preservación del patrimonio cultural encuentra un ejemplo significativo en la labor de los estudiantes del Colegio Secundario de Artes N° 30 de Casira. En el marco del proyecto “Arte y Patrimonio”, coordinado por el cuerpo directivo y docente, los alumnos llevaron adelante la producción de maquetas destinadas al Centro de Interpretación Arqueológica de Santo Domingo, en el Departamento de Rinconada.

La iniciativa no solo supuso un ejercicio técnico y artístico, sino que también representó un proceso formativo que trascendió las aulas, situando a los jóvenes como gestores culturales activos. Estudiantes como Eric Cruz, Amanda Portal y Fabiana Mamani, junto con sus compañeros, evidenciaron que las competencias adquiridas durante su formación —alfabetización, arte y patrimonio— pueden trasladarse a instancias reales, en contextos sociales concretos y de relevancia histórica.

Este aporte no se limita al plano educativo, sino que impacta directamente en la comunidad de Santo Domingo, al revalorizar y conservar elementos de su identidad cultural. El Centro de Interpretación Arqueológica se enriquece con un recurso pedagógico y patrimonial que permitirá a futuros visitantes comprender, de manera más accesible, la riqueza arqueológica de la región.

El proyecto contó con un amplio entramado de colaboración. La comunidad de Santo Domingo, representada por Jaime Flores y Nilda Zerda, junto a la Secretaría de Pueblos Originarios encabezada por Yolanda Cruz, acompañaron la propuesta. Del mismo modo, intervinieron el Equipo de Patrimonio de la Provincia de Jujuy, el equipo científico-arqueológico conformado por Carlos Angiorama y Silvina Rodríguez, y la empresa SSR Mining, entre otros. En el plano educativo, se destaca el acompañamiento de los profesores Hugo Lamas, Anabela Tolaba, Eusebia Alarcón, Liliana Canchi, Javier Mayo y Gabriel Díaz, junto a los equipos administrativos y de supervisión de Región I – Nivel Secundario.

En un contexto en que los jóvenes suelen ser vistos como meros receptores de conocimientos, este proyecto demuestra que, con las herramientas adecuadas, pueden convertirse en actores clave en la preservación del patrimonio histórico y cultural de Jujuy. El esfuerzo de los estudiantes de Casira resalta la importancia de la articulación entre escuela, comunidad e instituciones provinciales para proyectar un futuro donde la identidad cultural no solo se conserve, sino que también se fortalezca y resignifique.
