La Banda de Música de La Quiaca dio marco épico a los 450 años de Yavi
YAVI / LA QUIACA (LaQuiacaNoticias).–
En la Puna, donde el viento parece traer consigo siglos de historia, el 450° aniversario de Yavi encontró un marco sonoro a la altura de su legado. La Banda de Música de la Municipalidad de La Quiaca no fue un simple detalle protocolar: fue el pulso épico de una jornada que unió historia, memoria e institucionalidad.
Mientras el intendente de La Quiaca no pudo estar presente por compromisos de agenda previamente asumidos, su ausencia no significó vacío institucional: parte de su gabinete viajó hasta Yavi, presentó las disculpas correspondientes y se sumó al acto central. Pero fue la presencia de la banda la que, con sus acordes, dejó en claro que La Quiaca y Yavi caminan juntas en la construcción de identidad puneña.
Una plaza renovada, un pueblo en celebración
La jornada comenzó con un gesto simbólico fuerte: el comisionado municipal de Yavi encabezó la inauguración de la remodelación de la plaza principal del pueblo. Ese espacio, testigo de siglos de vida comunitaria, se presentó renovado ante vecinos, comunidades originarias y delegaciones de toda la región.
Desde allí, las autoridades y los presentes se trasladaron hacia la avenida principal, donde tendría lugar el acto central por los 450 años. Y fue en ese movimiento –desde la plaza renovada hacia el escenario mayor de la historia– que la Banda de Música de La Quiaca comenzó a marcar el ritmo del día.
Los primeros compases, firmes y nítidos en la altura puneña, no sólo acompañaron el desplazamiento de las delegaciones: vistieron de Estado, de República y de Patria un aniversario que no es uno más en el calendario.

La banda como puente cultural e institucional
La presencia de la Banda de Música de la Municipalidad de La Quiaca fue leída por muchos vecinos como un gesto que trasciende lo formal. En una región donde, durante décadas, los pueblos del interior se sintieron relegados, ver a una banda municipal completa, con sus bronces, percusiones y estandartes, es una señal clara:
La Quiaca no sólo manda funcionarios: manda cultura, manda identidad institucional, manda presencia del Estado en clave musical.
Cada marcha, cada tema patrio, cada interpretación en el desfile cívico militar, ayudó a enmarcar las palabras pronunciadas en el acto:
las del comisionado Antonio Borja, las de las y los referentes históricos, las de quienes recordaron la gesta de la Puna y la repatriación de los restos de Fernández Campero.
En ese contexto, la banda se volvió banda sonora de la memoria: no se limitó a tocar; narró con música la pertenencia compartida entre Yavi y La Quiaca, entre los pueblos de La Puna y la Nación.

Representación quiaqueña y un presente con sentido
En nombre del intendente de La Quiaca, una delegación oficial se hizo presente y participó activamente del programa.
Luego de las palabras del comisionado y de la intervención de la historiadora –en esta ocasión, la directora de Bromatología Marcela Lamas, quien también tomó la palabra en el marco institucional– se produjo un gesto cargado de significado:
En la voz del responsable de prensa municipal de La Quiaca, José Mendivil, se hizo la entrega de un cuadro en nombre del municipio quiaqueño al pueblo de Yavi.
Ese presente no fue un mero obsequio: representó el abrazo institucional de una ciudad fronteriza que reconoce en Yavi un faro histórico y cultural.
La delegación se completó con la presencia del licenciado Dodi Dante, la propia Marcela Lamas, María Serapio, la abanderada Miriam Páez y demás integrantes del gabinete, quienes luego hicieron su paso frente al palco principal en el desfile cívico militar, acompañados por los compases de la banda.

Un desfile que sonó a historia viva
Cuando comenzó el desfile cívico militar, la Banda de Música de La Quiaca ya había ganado su lugar en el corazón de la gente.
Cada institución educativa, cada comunidad originaria, cada fuerza de seguridad y cada delegación que cruzó frente al palco lo hizo bajo el manto sonoro de la banda, que sostuvo el clima de respeto, emoción y orgullo.
No se trató sólo de llenar un protocolo:
- La banda dio jerarquía al acto.
- Le puso cuerpo y sonido a la institucionalidad del Estado municipal.
- Funcionó como un símbolo cultural invalorable, mostrando que La Quiaca no sólo administra, sino que invierte en cultura, forma músicos, construye identidad colectiva.
En los rostros de muchos vecinos y vecinas de Yavi se leía esa mezcla de emoción y reconocimiento:
la certeza de que no estaban solos, de que otros pueblos hermanos se hacen presentes no sólo con discursos, sino con gestos concretos, con cuerpos, con música.

Una apuesta a futuro: más cultura, más Puna, más Patria
En un aniversario donde se habló de repatriaciones históricas, de héroes de la independencia y de la necesidad de que la Puna vuelva a tener voz en la agenda nacional, la presencia de la Banda de Música de La Quiaca quedó como una postal potente:
Un conjunto de músicos puneños, formados en una municipalidad de frontera, llevando dignidad sonora y estética al cumpleaños 450 de un pueblo que es emblema de la historia argentina.
Desde LaQuiacaNoticias, lo leemos como lo que es:
un gesto cultural invalorable, una muestra de que cuando los municipios apuestan a la música y a la cultura, están apostando también a la memoria, a la identidad y al futuro de sus pueblos.
