Yavi reivindica a Fernández Campero en sus 450 años
YAVI / LA QUIACA (LaQuiacaNoticias).–
Tuvieron que pasar 450 años para que la historia cerrara un círculo que había quedado abierto. En el aniversario del histórico pueblo de Yavi, la Puna no sólo celebró una fecha: recuperó para sí y para la Nación la figura patriótica de Juan José Feliciano Fernández Campero, conocido durante siglos como el último Marqués de Yavi, pero reconocido hoy –con rigor histórico– como coronel mayor de los Ejércitos de la Patria.

En el corazón de ese proceso se encuentra la historiadora María Cristina Fernández, responsable del proyecto que permitió la repatriación de los restos de Fernández Campero desde Kingston, Jamaica, hasta suelo argentino.
“La verdad, muy contenta por vivir este aniversario del pueblo con esta reivindicación tan importante: haber logrado que se concrete la repatriación de Fernández Campero”, expresó, con emoción contenida, en diálogo con LaQuiacaNoticias.
De Jamaica a Yavi: una deuda que tardó siglos
Fernández recordó que la repatriación no es un gesto improvisado, sino el resultado de una tarea de largo aliento:
- En 2010 se gestionó y concretó el traslado de los restos desde Kingston, Jamaica, donde el héroe se encontraba sepultado.
- Sin embargo, tras el recibimiento con honores, vino un silencio incómodo:
los restos no fueron expuestos ni puestos en valor, y quedaron “a resguardo en un armario”.
“Después de todo este tiempo –explica la historiadora– hubo que contarle a la comunidad, a los educadores, a los estudiantes por qué era necesario traer estos restos. Estamos hablando del único personaje de la zona de La Puna que ha sido comandante general de La Puna, con un regimiento integrado por 600 ‘naturales’ de la región, a quienes hoy reconocemos como originarios.”

Veinte años de estudio para devolverle a la Puna su lugar en la gesta patria
Fernández se especializa desde hace más de dos décadas en la gesta guemesiana. Ese trabajo la llevó, inevitablemente, a buscar a los demás referentes de la frontera norte y, entre ellos, a Fernández Campero.
“Son más de 20 años de estudio. Desde la gesta de Güemes empecé a mirar qué figuras se destacaban en la región, y así llegué a Fernández Campero, justo cuando se estaba gestionando la repatriación en el marco del Bicentenario de la Revolución de Mayo”, relató.
Para la historiadora, lo que ocurre hoy en Yavi no es un acto local más, sino un hecho que debería trascender las fronteras de la provincia:
“Ojalá que sea noticia a nivel nacional. Es un hecho importante. Fernández Campero fue conocido como el último Marqués de Yavi, pero su verdadera dimensión es la de militar patriota al servicio de la independencia americana.”
Del marquesado al ejército de la Patria: la verdadera épica
El punto más fuerte de la reivindicación histórica está en cómo se lee hoy el famoso título de “último marqués”. Fernández lo explica con precisión:
- En 1813, la Asamblea del Año XIII dejó sin efecto los títulos nobiliarios.
- A partir de ese momento, Fernández Campero nunca más firmó como marqués.
- En todos sus documentos dentro de las tropas patriotas se identificó como
“Coronel mayor de los Ejércitos de la Patria”.
“Esa es la reivindicación más importante –subraya la historiadora–. Fue el último marqués hasta 1813, pero eligió no seguir firmando como noble. Nosotros lo hemos recuperado desde su figura patriótica, no desde su título. Y en eso se basa la recuperación histórica: ponerlo en el lugar de héroe de la independencia americana, no de simple señor feudal de frontera.”
En otras palabras, el Yavi de hoy le dice al país que aquel “marqués” que muchos recuerdan de los manuales de historia fue, en realidad, un coronel de la Patria que comandó a los pueblos de La Puna en la lucha por la libertad.
Reivindicación patriótica y pedagógica
El trabajo de Fernández no se agotó en gestiones diplomáticas o en archivos:
hubo también una tarea paciente de pedagogía histórica:
- Explicar en escuelas y comunidades quién fue Fernández Campero.
- Contar por qué era necesario que sus restos volvieran al territorio que lo vio pelear y mandar tropas.
- Integrar la figura del comandante de La Puna a la narrativa mayor de la independencia, habitualmente centrada en otras provincias.
“Era necesario contar por qué traíamos los restos del único personaje de La Puna con ese rango –insiste–. No se trata sólo de un nombre ilustre, sino de un jefe militar que organizó un regimiento de 600 hombres de la región, y que abrazó la causa independentista al punto de dejar atrás su título nobiliario.”
Yavi, la Puna y una bandera que se alza hacia la Nación
En el marco de los 450 años de Yavi, la reivindicación de Fernández Campero dialoga con una demanda más amplia que viene expresando toda la región: que la historia de la Puna sea reconocida en su verdadera dimensión nacional.
Mientras las casonas antiguas de Yavi guardan el peso de los siglos, el gesto de sacar de un armario los restos de un héroe y ponerlos frente al pueblo, con nombre y contextos correctos, se vuelve un acto de soberanía simbólica.
Ya no se trata del “marqués exótico” de una historia lejana, sino del coronel puneño de un ejército de originarios que pelearon por la independencia.
En ese cruce entre investigación rigurosa, memoria popular y decisión política, la voz de la historiadora María Cristina Fernández resuena fuerte:
“Esto es una reivindicación patriótica. Recuperar a Fernández Campero como coronel mayor de los Ejércitos de la Patria es también recuperar el lugar de Yavi y de La Puna en la gesta de la independencia americana.”
En el día en que Yavi cumplió 450 años, la Puna no sólo miró hacia atrás:
reordenó su propio relato y lo proyectó hacia todo el país.
