Yavi volvió a ser, una vez más, el corazón simbólico del norte jujeño. El histórico poblado —referente ineludible en los estudios de la historiadora María Cristina Fernández, quien lo colocó en el mapa nacional por su rol en las guerras de la Independencia y por su singular trama urbana colonial— celebró 450 años de existencia con un programa de festejos que conjugó pasado, presente y futuro.

Durante el fin de semana se desarrollaron encuentros deportivos, peñas, muestras culturales y actividades para las familias, que colmaron calles, capillas y espacios públicos. El punto más alto llegó en el acto central, donde Yavi recibió a autoridades de la Legislatura, intendentes y comisionados de distintos puntos de la provincia, además de una importante presencia de visitantes y vecinos de La Quiaca y la región.

En su discurso, el comisionado Antonio Borja remarcó la importancia de que estos 450 años no se reduzcan a una efeméride, sino a una toma de conciencia histórica: habló de los mártires de Yavi, de las familias que pagaron con su vida y sus bienes el compromiso con la causa emancipadora, y puso en valor la figura del Marqués de Yavi, aquel patricio que, lejos del estereotipo del noble acomodado, eligió ponerse del lado de la Revolución y terminó encarnando una de las síntesis más potentes entre territorio, nobleza y compromiso patriótico.
Como historiador, es imposible no leer este aniversario en continuidad con las investigaciones de Fernández y otros especialistas: Yavi no es sólo una postal colonial; es un nudo geopolítico entre Alto Perú y Río de la Plata, un escenario de lealtades, traiciones y sacrificios que ayudó a sostener la frontera norte mientras se jugaba el destino de la independencia sudamericana. Celebrar 450 años es, en ese sentido, celebrar una persistencia: la del pueblo que sobrevivió a guerras, despojos y olvidos, y hoy se proyecta como enclave de turismo cultural e histórico.
En diálogo con la prensa de La Quiaca, Borja —que el próximo 10 de diciembre entregará la Comisión Municipal al nuevo comisionado— trazó un balance positivo de su gestión. “Dejamos proyectos importantes en turismo e infraestructura. Ojalá se les dé continuidad”, afirmó, señalando obras ligadas al mejoramiento del casco histórico, accesos, servicios básicos y propuestas para consolidar a Yavi como destino turístico de jerarquía, en línea con las postulaciones que distintos equipos académicos vienen impulsando para su mayor reconocimiento nacional e internacional.

Sobre los festejos por los 450 años, el comisionado se mostró orgulloso:
aseguró que la convocatoria fue “un éxito” y agradeció a todos los que participaron y visitaron el pueblo en estas jornadas, desde delegaciones escolares hasta músicos, deportistas y grupos culturales que le dieron color a la celebración.

Finalmente, Borja tuvo un gesto concreto hacia la comunidad que lo acompañó estos años: agradeció a quienes colaboraron con la compra del bono contribución, recurso clave para financiar parte de las actividades y mejoras, y dio a conocer a los ganadores y los premios, en un cierre que combinó fiesta, historia y rendición de cuentas.
Con este aniversario, Yavi confirma que su historia no es una reliquia del pasado, sino un capital vivo que, bien gestionado, puede convertirse en motor de turismo, identidad y desarrollo para todo el norte jujeño.
